Después de cinco días de disfraces y color, la ciudad de La Bañeza celebró en la noche de este miércoles 5 de marzo el tradicional Entierro de la Sardina, un evento lleno de sátira, humor y tradición, organizado por la Peña La Sardina.
A las 20:30 horas, la comitiva fúnebre partió desde el Bar Industrial, recorriendo las calles Ramón y Cajal, Escultor Rivera, Plaza Fray Diego Alonso y Calle El Reloj, hasta llegar a la Plaza Mayor. Con solemnes faroles, barbas blancas y vestimentas de luto, los miembros de la peña, acompañados por plañideras que entre lágrimas no dejaban de bailar y reír, rindieron homenaje a la Sardina antes de su quema.
Como cada año, el evento incluyó el XIII Certamen Nacional de Poesía Satírica, en el que se premió con 250 euros la mejor composición. En esta edición, la copla ganadora fue «Por una lengua sin lenguo» de Miguel Ramírez «Michel». Tras la lectura de las coplas, la Sardina fue consumida por las llamas, dando paso al esperado reparto de escabeche y vino entre los asistentes.
Este simbólico entierro marca casi el «final» del carnaval, aunque la fiesta no termina aquí. Este sábado, la Sardina revivirá como Piraña en una nueva jornada de celebración, asegurando que el espíritu festivo siga vivo en La Bañeza. Una despedida alegre que refuerza la tradición y el buen humor entre los vecinos.















































