Una vez más, la meteorología ha impuesto su ley. La esperada Procesión de Hermandad, organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno en La Bañeza, no ha podido celebrarse en las calles de la ciudad debido a la intensa lluvia que caía esta tarde. Así lo anunció la propia cofradía, lamentando las condiciones adversas que impedían garantizar la seguridad y el correcto desarrollo del acto.
A pesar de ello, el fervor y la emoción no se quedaron atrás. Dentro de la ermita, y ante la atenta mirada de numerosos fieles que, paraguas en mano, se agolpaban a las puertas con la esperanza de una mejora del tiempo, la imagen de Jesús Nazareno fue alzada y “bailada” por los pujadores con una pasión que traspasaba muros.
Los rostros de los presentes reflejaban una mezcla de profunda devoción y tristeza. Para muchos, era un momento largamente esperado durante todo el año: llevar a hombros al Nazareno por las calles de La Bañeza. Sin embargo, aunque la procesión no salió, la emoción del momento fue más que evidente.
Las notas de la Banda de Cornetas y Tambores de la cofradía pusieron el alma sonora a este acto íntimo pero lleno de fuerza. Sus marchas, cargadas de sentimiento, acompañaron los movimientos de la imagen y lograron estremecer a todos los presentes, dejando claro que, aunque la lluvia impida caminar, la fe sigue en pie.














