En la madrugada de este Miércoles Santo, las cocinas de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad de La Bañeza han cobrado vida con el trajín de los hermanos, que, con dedicación y mimo, han preparado el tradicional potaje que será repartido este mediodía tras la emotiva procesión del «Santo Potajero».
Se trata de una costumbre que se remonta al año 1615, recogida ya en los estatutos fundacionales de la hermandad, cuando se establecía la obligación de ofrecer una olla de vaca a los «pobres presos de la cárcel» durante las tres grandes pascuas del calendario litúrgico. Por entonces, este gesto de caridad era conocido simplemente como “caldo”. Hoy, cuatro siglos después, se ha convertido en uno de los momentos más esperados de la Semana Santa bañezana.
La jornada comienza temprano con la misa de las 8:30 horas, en la que se reparten los números que permiten recoger el potaje. No es necesario ser hermano para participar, y la convocatoria ha crecido tanto que ya se reparten más de 4.000 raciones.
La procesión, que arrancará a las 12:30 horas desde la Plaza de El Salvador, recorrerá las calles Lope de Vega, Las Angustias y Capilla, acompañada por la Agrupación Musical de la Cofradía. Encabezando el cortejo, un pequeño Nazareno articulado de 58 centímetros, con pelo natural, llevado por niños y niñas, simboliza la sencillez y la ternura de esta celebración popular.
El potaje, que en sus orígenes era una sencilla comida, se ha convertido en una auténtica muestra de esfuerzo comunitario. Este año se han preparado:
- 325 kg de garbanzos
- 220 kg de bacalao
- 90 kg de arroz
- 20 kg de pimentón
- 160 litros de aceite de oliva
- 1.000 porretas
- 30 kg de ajos
- 35 manojos de perejil
- 20 kg de sal gorda
- 350 barras de pan
- 375 kg de naranjas
- 50 kg de pastas
Todos los ingredientes se cocinan como antaño, con leña, en un pequeño patio anexo a la capilla de la cofradía, manteniendo vivo el espíritu de sus fundadores.
El reparto culmina entre sonrisas, música y el alegre canto del himno popular del día:
«Santo Potajero,
lléname el puchero,
llénamelo más,
que está por la mitad.»
La Cofradía invita a todos, vecinos y visitantes, a sumarse a esta festividad que une fe, tradición y solidaridad en el corazón de La Bañeza.
























