La noche del Viernes Santo se vivió con una intensidad especial en Quintana del Marco, donde a las 10 de la noche tuvo lugar una procesión en silencio, marcada por el rezo del Rosario de la Buena Muerte.
El cortejo procesional recorrió el camino que une las dos iglesias del pueblo, creando una atmósfera de recogimiento y solemnidad entre vecinos y visitantes. Encabezaba la procesión un Cristo del siglo XVI, acompañado por los pasos del Nazareno y la Dolorosa, dos imágenes de vestir del siglo XIX que suscitaron gran emoción entre los presentes.
Al finalizar el recorrido, el Ayuntamiento ofreció a todos los asistentes limonada, refrescos y dulces típicos, poniendo el broche de oro a una noche cargada de tradición y fe.














