La Semana Santa bañezana ha cerrado este año con un momento histórico y cargado de emoción: Carlos Ortega Marcos, hasta ahora juez de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ha cedido su cetro a Cristina Quiñones Prieto, quien se convierte así en la primera mujer en ocupar este cargo.
El relevo se produjo al finalizar la solemne Procesión del Domingo de Resurrección, en un acto marcado por la emoción y el simbolismo. Visiblemente conmovido, Ortega dedicó unas sentidas palabras de despedida y agradecimiento, destacando el apoyo de su esposa, su hija y todos los hermanos cofrades durante su etapa al frente de la cofradía. «Gracias por acompañarme en este camino, ha sido un honor servir al Nazareno», expresó entre aplausos.
Carlos también dio la bienvenida a Cristina, reconociendo que le espera “un arduo trabajo”, pero confiando plenamente en su compromiso y capacidad para guiar a la hermandad en esta nueva etapa.
Por su parte, Cristina, emocionada y algo nerviosa, recibió el cetro con humildad y gratitud. En su primer discurso como jueza, agradeció a Carlos por su legado y el gesto de confianza, concluyendo con un enérgico «¡Viva el Nazareno!», que fue respondido con entusiasmo por todos los presentes.
El momento culminante llegó cuando ambos, Cristina y Carlos, fueron manteados por sus hermanos cofrades, en una imagen que quedará grabada en la memoria de todos los asistentes como símbolo de renovación, unidad y tradición viva.
Este relevo marca un hito en la historia de la cofradía y de la Semana Santa de La Bañeza, abriendo un nuevo capítulo en el que, por primera vez, una mujer toma las riendas de una de las instituciones más queridas y arraigadas de la ciudad.






















