La Biblioteca Municipal Juan de Ferreras de La Bañeza se llenó por completo este miércoles durante la esperada conferencia de Ismael López, titulada «De cien a cero y de cero a infinito», enmarcada dentro de las actividades de la Semana del Deporte. El acto fue un emotivo viaje por la experiencia personal de este bañezano, actualmente residente en Ponferrada, que tras un grave accidente ciclista en 2023, ha convertido su historia en un poderoso testimonio de superación.
Antes del inicio de la charla, el alcalde Javier Carrera y la concejala de Deportes, Laura Gallego, ofrecieron unas palabras llenas de admiración y afecto. “Agradecerte que hayas venido a tu casa a explicar tu experiencia y a transmitirnos las enseñanzas que la vida nos va dando”, expresó Carrera. Por su parte, Gallego destacó el perfil de Ismael: «Bañezano, Policía Nacional, gran deportista y mejor persona». Presidente del BTT La Badana y miembro de Calentadas Trail Running de Ponferrada. Sus inicios en este mundo se remontan al año 2000 cuando por una lesión que le impedía correr, comprobó que en bicicleta no le dolía y así empezó a recorrer caminos de la Valduerna. También le apasionaba correr por la montaña y subir picos desconocidos, por desgracia, en octubre del 2023 sufrió un grave accidente practicando ciclismo.
Ismael comenzó su intervención visiblemente emocionado, agradeciendo al público su presencia en lo que definió como “la charla más emotiva de mi vida”, al estar en su ciudad natal y rodeado de caras conocidas que le evocaban múltiples recuerdos. A través de un recorrido fotográfico por su trayectoria, relató cómo una lesión en el año 2000 le llevó a descubrir la bicicleta como vía para seguir disfrutando del deporte, lo que acabaría por forjar su vínculo con el mundo del ciclismo y el trail running.

La vida de Ismael cambió radicalmente el 6 de octubre de 2023, cuando sufrió un accidente mientras descendía por una ruta entre Asturias y León. En apenas 0,2 segundos, una rueda resbaló y cayó de cabeza contra una arqueta abierta. “Me fui a negro”, dijo con crudeza. Postrado en el suelo, solo pudo pensar en su mujer Sonia y su hijo Dani. “Perdón, por haberles trastocado la vida”, recordó haber dicho en voz alta.
Desde entonces, su lucha ha sido incansable. A pesar del diagnóstico inicial, que anticipaba una vida limitada incluso para moverse, Ismael ha demostrado que el coraje no tiene límites. Su ingreso en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo fue una etapa clave: tras mes y medio en la UCI, tuvo que aprender a respirar de nuevo durante tres meses, y vio de cerca la realidad de otros pacientes, incluidos niños con lesiones medulares.
Durante la charla, Ismael rememoró una frase que le marcó, dicha por su hermano mientras estaba en la UCI en Oviedo: «Ahora es donde empieza la carrera de tu vida». Esa idea lo impulsó a no rendirse y seguir adelante como si se tratara de una maratón sin línea de meta cercana. «Me queda la pena de no haber subido el Teleno en bicicleta, aunque fuera a cuestas», confesó entre risas, agradeciendo que algunos de sus compañeros lo hayan hecho.

Agradeció también el apoyo incondicional de su familia, especialmente su mujer Sonia, quien no se ha separado de él desde el accidente, y su hijo Dani, que, pese a la situación, logró continuar con sus estudios desde Ponferrada. Además, mencionó a su “mano derecha”, Manu, como una figura esencial en este proceso de adaptación y resiliencia.
La historia de Ismael López es mucho más que un relato sobre un accidente. Es una muestra viva de que el espíritu humano puede levantarse desde lo más hondo, y que la pasión por la vida y el deporte sigue siendo infinita, incluso cuando las circunstancias cambian por completo.











