En unas declaraciones cargadas de preocupación y pesar, el presidente del Comité de Empresa de la planta azucarera de La Bañeza, Benigno Pérez, ha manifestado su profunda tristeza por el anuncio de cierre de la factoría, un desenlace que, según sus palabras, “parece que puede ser definitivo”.
Pérez subrayó que este cierre representa un duro golpe no solo para los trabajadores de la planta, sino para toda la comarca. “La localidad queda todavía más vacía, huérfana de industrias, y esto constata una vez más que la provincia de León y, concretamente, la comarca bañezana están abandonadas”, señaló, lamentando la falta de compromiso con los territorios de la llamada España vaciada, “a la que solo se atiende en épocas electorales”.
Desde su posición en UGT FICA, el sindicalista reiteró la firme oposición al cierre y apeló a la implicación de todos los actores sociales, especialmente de los sindicatos agrarios. “Pedimos que se mojen, porque está comprobado que con el cierre de una planta de Azucarera se acaba perdiendo el cultivo de remolacha”, advirtió.
Pérez hizo un llamamiento urgente a la responsabilidad colectiva, pidiendo a partidos políticos, instituciones y organizaciones del sector que actúen con contundencia y unidad para tratar de revertir la situación. “Ahora es el momento de intentar paliar el daño, de luchar para que este cierre no sea definitivo, sino temporal”, concluyó.










