El Sindicato Central del Embalse de Los Barrios de Luna ha manifestado su firme rechazo al cierre de la planta azucarera de La Bañeza, decisión que pretende llevar a cabo AB Azucarera Iberia. La organización considera «completamente inadmisible» esta medida, que pone en riesgo el cultivo de la remolacha en una de las principales zonas productoras del país.
El cultivo de la remolacha ha estado íntimamente ligado a la zona regable del Órbigo desde la construcción de la primera planta azucarera en Veguellina de Órbigo en el año 1900, vínculo que se reforzó con la puesta en marcha del pantano de Barrios de Luna. Esta infraestructura permitió expandir el cultivo más allá de la ribera hacia comarcas como El Páramo, garantizando el suministro de agua necesario para su desarrollo. Desde entonces, la remolacha ha sido un cultivo social y estratégico, generador de empleo y una fuente esencial de ingresos para muchas familias rurales.
Durante décadas, la provincia de León llegó a contar con tres plantas azucareras —Santa Elvira (León), Veguellina de Órbigo y La Bañeza—, de las cuales solo esta última sigue operativa. El cierre propuesto supondría el fin de una actividad que ha tenido un importante peso económico e histórico en la región.
El sindicato atribuye parte de la crisis actual del sector a las políticas fallidas adoptadas por las compañías azucareras, como los cultivos compartidos y los denominados “descuentos 0”, además del contexto del mercado mundial del azúcar. A pesar de las dificultades, recalcan que la remolacha sigue siendo una alternativa viable para muchos agricultores, que han realizado importantes inversiones en maquinaria y modernización de regadíos. En este contexto, subrayan que León continúa siendo la primera productora de remolacha a nivel nacional.
Desde la organización se exige el mantenimiento de la planta de La Bañeza como condición imprescindible para garantizar la viabilidad del cultivo y proteger los numerosos empleos, directos e indirectos, que dependen de ella. “Está demostrado que donde desaparece la fábrica, desaparece el cultivo”, advierten, a la vez que denuncian que la provincia no puede permitirse más cierres, tras sufrir la pérdida de las minas, las térmicas y otras industrias.
Finalmente, el sindicato insta a todas las Administraciones públicas y organizaciones agrarias a posicionarse claramente en defensa del cultivo de la remolacha y a formar un frente común para evitar el cierre de la planta de La Bañeza. Consideran que se trata de una cuestión vital para el futuro del medio rural leonés y exigen que no se siga jugando con el trabajo y la dignidad de las gentes del campo.











