Las hogueras iluminaron numerosos pueblos de la provincia durante la pasada noche de San Juan, una celebración marcada por la tradición de quemar lo malo para dar la bienvenida a lo bueno. Entre ellas, destacó especialmente la vivida en Audanzas del Valle, donde las llamas no solo simbolizaron el inicio del verano, sino también el orgullo y el reconocimiento a quienes sostienen la economía local: los trabajadores del campo.
En este municipio, la falla central rindió un emotivo homenaje al sector primario, bajo el lema «Apoyamos a nuestro sector primario. Juntos por el futuro de nuestro pueblo». El cartel que acompañaba a la estructura resumía el sentir colectivo de toda una comunidad que quiso agradecer el esfuerzo diario de agricultores, ganaderos y productores locales.
La falla, cargada de simbolismo y elaborada con gran creatividad, representó con humor y ternura la riqueza del entorno rural. Gallinas, ovejas y otros animales del campo compartieron protagonismo con productos típicos como sandías, fresas, naranjas, cebollas, zanahorias, huevos, cerveza y vino. Todo ello conformó una escena colorida y cercana que emocionó a los asistentes antes de ser consumida por el fuego purificador de esta noche mágica.
Posteriormente, disfrutaron de música y queimada. Así, Audanzas del Valle vivió una noche de San Juan especial, en la que tradición y compromiso con el futuro del pueblo se unieron en torno al fuego.












