La emergencia provocada por los incendios en la provincia de León ha obligado a Cruz Roja a desplegar un amplio operativo de respuesta, con siete albergues activos y recursos para cubrir las necesidades básicas de la población afectada.
En Astorga, la organización gestiona dos albergues con capacidad para 302 camas, donde esta noche pernoctarán 142 personas. En el Bierzo, se han instalado 100 camas en Villafranca del Bierzo y 20 en Ponferrada. En la primera localidad dormirán 35 personas, mientras que en Ponferrada las camas se mantienen disponibles para posibles evacuaciones.
En Puente Almuhey, Cruz Roja atiende a 60 personas durante el día y prevé que una treintena pase la noche en dos albergues con 90 camas habilitadas. Además, la entidad coordina el abastecimiento de alimentos e hidratación.
En Riaño hay preparadas 200 camas, junto con otros tres albergues que suman 78 plazas más. Unas 20 personas pernoctarán en estas instalaciones. En La Bañeza, se mantienen 84 camas para movilizarlas a los puntos que sean necesarios.
La labor de Cruz Roja no se limita al alojamiento. En todos los albergues gestionados se garantiza también alimentación, hidratación, higiene, medicación y traslados, asegurando así la cobertura de las necesidades básicas.
La organización permanece en alerta ante la posibilidad de nuevos desalojos y ha anunciado que está preparada para reforzar tanto los medios humanos como los materiales si la emergencia lo exige.








