Veguellina de Órbigo mantiene viva su esencia rural gracias a negocios que han sabido resistir al paso del tiempo. Uno de ellos es Regalos y Frutos Secos Doly, establecimiento familiar fundado en 1985 por Desi y Doly, dos hermanos procedentes de Matalobos del Páramo que decidieron asentarse en esta localidad para defender el comercio tradicional desde el Paseo de la Estación, número 2, una zona marcada por la presencia del tren y la actividad que este ha generado durante décadas.
Tras casi cuarenta años de trabajo ininterrumpido, los propietarios afrontan ahora el momento de la jubilación. Sin embargo, como sucede en muchos pueblos del medio rural, la falta de relevo generacional amenaza la continuidad del negocio. A pesar de estar en pleno funcionamiento, contar con una ubicación privilegiada y disponer de clientela fija, todavía no se ha encontrado a nadie dispuesto a tomar las riendas del establecimiento.
Regalos y Frutos Secos Doly se ha convertido en un punto de referencia para vecinos y visitantes. En muchos festivos y tardes de domingo es el único comercio abierto en Veguellina, cuando los restaurantes ya han cerrado tras el servicio de comidas. Helados, golosinas, regalos, enmarcado de cuadros y, sobre todo, un trato cercano y amable han hecho de este local un servicio esencial para la vida cotidiana del pueblo. Especialmente los niños lo consideran un lugar imprescindible.
La posible desaparición del negocio abre una reflexión más amplia sobre el futuro del medio rural. La bajada de una persiana no supone solo el cierre de un comercio, sino la pérdida de un espacio de convivencia y de un servicio básico para los vecinos. Desde Veguellina se lanza un mensaje claro a las nuevas generaciones: el mundo rural también es un lugar para emprender, formar una familia y disfrutar de una mayor calidad de vida, lejos del estrés y la contaminación de las grandes ciudades.
La localidad se encuentra a media hora de León y a quince minutos de Astorga y La Bañeza, y cuenta con colegio, instituto, escuela de música, vivienda asequible, estación de tren y buenas conexiones por autobús. Además, dispone de un tejido empresarial consolidado y colaborativo, dispuesto a apoyar a quienes decidan iniciar un proyecto.
Durante 25 años, Desi ha formado parte activa de AEDO, la Asociación de Empresarios del Órbigo, defendiendo los intereses de los pequeños comerciantes y autónomos que sostienen el empleo y la vida en la comarca.
Desde Veguellina se hace un llamamiento a personas emprendedoras interesadas en continuar con este legado. Quienes deseen convertirse en su propio jefe o jefa y apostar por el mundo rural pueden contactar a través de las redes sociales o en la web www.dolyveguellina.com. Veguellina sigue apostando por el futuro sin renunciar a sus raíces.







