La Cofradía Penitencial de las Águedas de la ciudad de La Bañeza celebró este jueves, 5 de febrero, la festividad de Santa Águeda, una jornada marcada por la convivencia, la tradición y el colorido de los mantones y pañuelos de seda con los que las cofrades recorrieron las calles de la ciudad. A pesar de que la lluvia estuvo presente durante todo el día, no impidió que continuaran los actos ni que se mantuviera el ambiente festivo y de baile.
Los actos comenzaron días antes con el Triduo en honor a Santa Águeda, celebrado los días lunes 2, martes 3 y miércoles 4 de febrero, a las 18:30 horas, en la Iglesia de El Salvador. El miércoles, las participantes compartieron un chocolate con churros como antesala de la jornada principal.
El día central de la festividad arrancó a las 12:00 horas con la concentración en la Plaza Mayor, donde se iniciaron los primeros bailes al son de los dulzaineros de Bañezaina. Acompañadas por el Águeda de Honor, Paloma Muñoz Miranda, las cofrades se dirigieron a la calle Santa Lucía para recoger al Águeda Mayor, Marian Vidales Vidales, quien las recibió ofreciendo un pequeño picoteo. Posteriormente regresaron a la Plaza Mayor, donde continuaron los bailes.
A continuación, las Águedas subieron al Salón de Plenos del Ayuntamiento, donde fueron recibidas por el alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, para llevar a cabo la tradicional petición del bastón de mando.
Con el salón repleto de mujeres, el Águeda Mayor tomó la palabra visiblemente emocionada, agradeciendo la presencia de todas las asistentes y dedicando unas palabras a la Águeda de Honor, a quien hizo entrega de la medalla de Santa Águeda. Paloma Muñoz señaló que este reconocimiento supone “un enorme orgullo y algo que agradezco de corazón. Es mucho más que un título, es un símbolo de la fuerza de nuestras tradiciones y del papel fundamental que desempeñan las mujeres”.
Antes de solicitar oficialmente el bastón de mando, Marian Vidales aprovechó su intervención para trasladar varias peticiones al alcalde, entre ellas la organización de una concentración provincial de Águedas de León y la mejora de las baldosas en mal estado de la ciudad, reclamaciones que fueron aplaudidas por las asistentes.
Antes de ceder el mando, el alcalde entregó a Paloma Muñoz y a Marian Vidales unos diplomas conmemorativos y agradeció la labor de la cofradía por mantener vivas las tradiciones y conservar la identidad local. El acto concluyó con el grito unánime de “¡Vivan las mujeres bañezanas, viva Santa Águeda y viva La Bañeza!”.
Con el bastón de mando, las Águedas se dirigieron a la Plaza de El Salvador. Debido a la intensa lluvia, la procesión de la imagen de Santa Águeda tuvo que realizarse en el interior de la Iglesia de El Salvador, siendo portada por turnos por las diferentes cofrades. Seguidamente se celebró la Santa Misa y, al finalizar, las participantes compartieron la comida de hermandad.
A las siete de la tarde regresaron de nuevo a la Plaza Mayor para disfrutar de nuevas jotas y continuar la celebración en el Hogar del Jubilado.
Por último, el viernes 13 de marzo, a las 19:00 horas, tendrá lugar una misa en la Iglesia de El Salvador durante la cual se realizará la imposición de medallas a las nuevas cofrades. Tras el acto religioso se celebrará la asamblea anual de la cofradía.































