El salón de actos de la Biblioteca Municipal de La Bañeza se llenó este viernes para acoger la charla titulada “¿Qué es una dieta sana?”, impartida por la bióloga y doctora en Bioquímica Laura González Barbero.
La actividad fue organizada por la Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento de La Bañeza, dirigida por Amada Moratinos, quien agradeció a la ponente su participación y destacó la apuesta del consistorio por fomentar la divulgación sobre diferentes aspectos relacionados con la salud entre la ciudadanía.

Durante su intervención, González Barbero —licenciada en Biología, doctora en Bioquímica y máster en Biotecnología y Nutrición Celular— explicó los conceptos fundamentales de una alimentación equilibrada y ofreció recomendaciones prácticas para mejorar los hábitos diarios.
La experta comenzó reflexionando sobre una pregunta que, según indicó, “nos hacemos todos”: qué significa realmente llevar una dieta sana. En este sentido, señaló que muchas personas tienen una idea general de lo que no deberían consumir, especialmente la llamada “comida basura”, aunque no siempre se comprenda por qué se utiliza ese término ni qué caracteriza realmente a una dieta saludable.
También advirtió sobre la gran cantidad de información que circula actualmente en internet y redes sociales sobre alimentación. “Estamos bombardeados por el tema de las redes sociales. Hay desde doctores que explican cuestiones bioquímicas o de metabolismo, hasta personas que cuentan la dieta que les ha funcionado o gente con un pequeño curso que crea contenido en internet”, explicó. En su opinión, existe mucha información disponible, pero no toda es válida, por lo que recomendó aprender a seleccionar las fuentes con criterio.

Para González Barbero, una dieta sana es aquella que aporta los nutrientes necesarios para la vida, permitiendo obtener energía, regenerar tejidos y evitar la acumulación de sustancias perjudiciales. Como ejemplo de la constante renovación del organismo, explicó que los huesos se regeneran aproximadamente cada siete años y las células epiteliales de la piel cada cuatro días. “Estamos en un continuo cambio”, señaló, subrayando la importancia de cuidar la alimentación para favorecer la longevidad.
En este contexto, recordó una idea clave: “alimentarse no es lo mismo que nutrirse”, ya que no solo importa lo que se come, sino que el organismo pueda aprovechar correctamente esos alimentos.
La charla también abordó la evolución del concepto de dieta saludable en las últimas décadas. González Barbero explicó cómo en los años noventa surgieron en Estados Unidos las primeras pirámides nutricionales centradas en reducir las grasas debido al aumento de enfermedades cardiovasculares. En aquel modelo, los cereales ocupaban la base de la alimentación.
Sin embargo, los estudios más recientes han ido modificando esa perspectiva. Según explicó, algunos modelos actuales plantean incluso pirámides nutricionales invertidas, conocidas como “pirámides de comida real”, en las que se priorizan alimentos frescos y poco procesados, mientras que los productos ultraprocesados quedan en la parte menos recomendable.
La especialista también subrayó la importancia de combinar la alimentación con el ejercicio físico. En este sentido, insistió en la necesidad de practicar tanto actividad aeróbica como ejercicios de fuerza para evitar la pérdida de masa muscular asociada a la edad, un proceso conocido como sarcopenia.
Además, durante la charla se abordaron aspectos menos habituales en este tipo de conferencias, como la influencia de los utensilios de cocina en la salud. González Barbero explicó que algunos materiales, como ciertos recubrimientos de sartenes, pueden liberar metales si están deteriorados, lo que podría afectar a los alimentos.
La conferencia despertó un notable interés entre los asistentes, que llenaron el salón de actos y participaron activamente en el turno de preguntas, en una iniciativa que refuerza la apuesta municipal por acercar el conocimiento científico y los hábitos saludables a la población.








