El grupo de Caminantes de La Bañeza realizó el pasado sábado 7 de marzo una salida por distintos puntos de la provincia con el objetivo de conocer más a fondo su patrimonio histórico y cultural. La jornada incluyó visitas a Villamañán, Valencia de Don Juan y Valderas, donde los participantes pudieron descubrir algunos de los lugares más representativos de estas localidades.
La excursión comenzó con la salida desde La Bañeza en dirección a Villamañán. Allí el grupo visitó el Museo de la Moto y recorrió el pueblo. Sin embargo, no pudieron acceder a algunos de sus principales monumentos, ya que tanto la iglesia como la ermita se encontraban cerradas en ese momento.
Posteriormente se desplazaron a Valencia de Don Juan, donde realizaron varias paradas de interés. Entre ellas destacó el paso por el antiguo Colegio de los Padres Agustinos, que permanece cerrado desde el año 2020. También visitaron la iglesia de Nuestra Señora del Castillo Viejo, donde se encuentra un imponente retablo del Descendimiento. Presidiendo el templo se conserva la Virgen del Castillo Viejo, una talla gótica del siglo XIII considerada patrona de la localidad.
Durante su estancia en la localidad coyantina también coincidieron con los hermanos de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores y Soledad, que en esos momentos se encontraban preparando sus pasos para la próxima Semana Santa.
La siguiente parada fue el castillo de Valencia de Don Juan, conocido antiguamente como castillo de Coyanza. Este edificio histórico, de arquitectura gótica militar, se levanta sobre un antiguo castro ocupado durante las Edades del Bronce, del Hierro y la época romana. La fortaleza actual data del siglo XV y fue construida por la familia Acuña sobre las ruinas de una fortaleza anterior destruida por Almanzor. Además, en este lugar se celebró el Concilio de Coyanza en el año 1050.
Tras la visita, el grupo se desplazó hasta Valderas para almorzar. Una vez finalizada la comida, los caminantes recorrieron algunos de los edificios más representativos de la villa.
La primera parada fue la Casa de los Osorio, cuyo origen se remonta al siglo IX. La relación de esta familia con la villa ya era patente en el siglo XII, cuando Gonzalo de Osorio ejercía como mayordomo real de Fernando II. En el siglo XVII el palacio fue reconstruido por Diego Cantarin y Cisneros, destacando desde entonces su fachada de piedra de sillería, un amplio portalón con el escudo de armas y su característico balcón en esquina.
El recorrido continuó en el Arco de las Arrejas, ejemplo de fortificación levantada en el siglo XII junto a un castillo. En su interior se encuentra una hornacina con la imagen de la Virgen del Buen Suceso. Según la tradición, las mujeres embarazadas acuden a este lugar para encender una vela antes del parto y pedir que todo transcurra sin complicaciones.
A continuación visitaron el antiguo consistorio, un edificio del siglo XVIII que, aunque nunca llegó a desempeñar oficialmente esa función, era utilizado por el Señor de la Villa y la corporación para presenciar y disfrutar de los festejos. En su parte central se puede observar el escudo de armas de la villa.
La ruta prosiguió hasta la iglesia de Santa María del Azogue, una construcción del siglo XII reformada en el siglo XVII. Según la tradición local, en este edificio existe un subterráneo conocido como “La Bodega del Infierno”, lugar donde se mantenía a los condenados. En su interior destacan el retablo mayor y otros cuatro retablos barrocos.
Posteriormente se dirigieron al Santuario del Socorro, antigua iglesia del convento de San Claudio, fundado en 1565 y abandonado en 1836 tras la desamortización. Actualmente alberga la imagen de la Virgen del Socorro, patrona de Valderas. El templo presenta una fachada de piedra y ladrillo de estilo renacentista.
El itinerario incluyó también la visita al Seminario o Colegio de San Mateo, edificio del siglo XVIII de estilo barroco tardío. Organizado en torno a un gran claustro, originalmente contaba con dos alturas, ampliándose en los años cuarenta con un tercer piso. Por su extensión, es el edificio de mayor tamaño de la localidad.
La jornada finalizó en la Plaza Mayor de Valderas, antiguamente conocida como plaza de Santa María del Azogue. En uno de sus laterales se encuentra la casa natal de Demetrio Alonso del Castrillo, ministro de la Gobernación durante el reinado de Alfonso XIII, a quien se atribuye la llegada del conocido tren burra de vía estrecha.
Desde esta plaza parte la calle San Isidro, al final de la cual se sitúa la puerta de entrada de la antigua muralla del mismo nombre. Fuera de esta muralla se encontraba la judería, mientras que la antigua sinagoga se ubicaba en la actual plaza de Santa Cruz, que recibió este nombre tras la expulsión de los judíos por los Reyes Católicos.
Con la finalización del recorrido, el grupo regresó a La Bañeza tras una jornada dedicada a descubrir y valorar una parte importante de la historia más cercana de la provincia.








