La Bañeza recuerda estos días un acontecimiento especialmente significativo para su tradición religiosa. Esta Semana Santa se cumplen cincuenta años —del 9 de abril de 1976 al 27 de marzo de 2026— de una fecha que quedó grabada en la memoria colectiva de la ciudad.
En aquella noche del Viernes de Dolores de 1976 tuvo lugar un hecho inédito hasta entonces: por primera vez, un obispo de la diócesis presidía la procesión. Se trataba del Excmo. y Rvdmo. Dr. Don Antonio Briva Mirabent, cuya presencia supuso un motivo de profunda satisfacción y orgullo para todos los bañezanos.
Durante todo el recorrido, vecinos y fieles acompañaron el paso de la Virgen en un ambiente de profundo recogimiento. El silencio respetuoso que envolvía las calles reflejaba la emoción y la devoción de los asistentes ante un momento histórico para la ciudad.
La procesión culminó con la llegada de la imagen a su capilla, donde, como broche final, se entonó la popular y emotiva Salve de despedida, un instante cargado de sentimiento que aún hoy permanece vivo en el recuerdo de quienes lo vivieron.
Medio siglo después, La Bañeza rememora aquella jornada como uno de los hitos más destacados de su Semana Santa, reafirmando el valor de sus tradiciones y su arraigo en la vida de la comunidad.
La procesión de Nuestra Señora de las Angustias volverá a salir a las calles de La Bañeza a las 21:00 horas desde la Plaza de El Salvador, recorriendo la Vía de la Plata, Escultor Rivera y Capilla de Nuestra Señora de las Angustias.








