La Junta de Castilla y León ha declarado la época de peligro medio de incendios forestales en toda la comunidad entre el 13 y el 31 de octubre de 2026, ante las previsiones meteorológicas desfavorables y el aumento del riesgo de incendios en las próximas semanas.
La medida se recoge en una resolución de 7 de octubre del director general de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, publicada este viernes, 9 de octubre, en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).
Según explica la resolución, las previsiones meteorológicas a partir del próximo 13 de octubre apuntan a temperaturas superiores a las habituales para esta época del año, una probabilidad muy baja de precipitaciones y vientos moderados, con rachas que podrían alcanzar los 45 kilómetros por hora en la franja central de la comunidad.
A estas condiciones se suma que la vegetación de numerosas zonas de Castilla y León todavía presenta síntomas de sequía, una circunstancia que favorece la propagación del fuego. La Junta advierte de que el peligro de incendios podría aumentar progresivamente mientras se mantenga la situación anticiclónica.
La campaña estival se prolonga hasta final de mes
La decisión autonómica se enmarca también en la ampliación de la campaña estival de incendios forestales hasta el 31 de octubre, acordada a nivel nacional por el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOD) de Incendios Forestales tras analizar una temporada de extraordinaria complejidad.
La resolución subraya la necesidad de adaptar las labores de prevención y extinción a las condiciones de riesgo de cada momento del año. Para ello, Castilla y León cuenta con un operativo flexible que integra ambas funciones y ajusta sus dimensiones a la situación existente.
Asimismo, el documento destaca la importancia de coordinar las medidas desde los órganos directivos competentes para garantizar la máxima eficacia en la lucha contra los incendios forestales.
La declaración de época de peligro medio estará vigente desde el 13 hasta el 31 de octubre de 2026 en el conjunto de Castilla y León.
La resolución se apoya en la normativa autonómica que regula el operativo de lucha contra incendios forestales, el Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales en Castilla y León (Plan INFOCAL) y las medidas preventivas relacionadas con el uso del fuego.
Con esta decisión, la Administración autonómica adapta el dispositivo de prevención y extinción a unas condiciones meteorológicas que pueden elevar el riesgo de incendios forestales pese al avance del otoño.








