La Bañeza ya cuenta con un centro de atención y apoyo para las personas con esclerosis múltiple y sus familias, no solo de la ciudad, sino también del conjunto de la comarca. El nuevo recurso, impulsado por la Asociación de Esclerosis Múltiple León en colaboración con la Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento, funciona desde el pasado 1 de septiembre y ha celebrado este viernes su inauguración oficial en la segunda planta del Hogar del Jubilado, con una sala llena de asistentes y representantes institucionales.
El centro nace con el objetivo de acercar la atención especializada a quienes, por distintas circunstancias, tienen dificultades para desplazarse hasta León. Además de mejorar el acceso a las terapias, busca favorecer la autonomía de los pacientes, mantener su calidad de vida y ofrecer acompañamiento a sus familiares, que también afrontan las consecuencias de la enfermedad.
La inauguración contó con la presencia del alcalde de La Bañeza, Javier Carrera; el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en León, Eduardo Diego Pinedo; la concejala de Sanidad, Amada Moratinos; la presidenta de Esclerosis Múltiple León, Lorena López, y el neurólogo del Hospital de León Adrián Arés, protagonista también de una ponencia sobre la evolución de los conceptos médicos utilizados para describir la enfermedad.
Lorena López: «Vivir en un pueblo no debería significar tener menos oportunidades para cuidar nuestra salud»
La presidenta de Esclerosis Múltiple León, Lorena López, fue una de las voces más emocionadas durante el acto, después de meses de trabajo, reuniones y gestiones para convertir el proyecto en una realidad. En su intervención, subrayó que la apertura de este espacio supone mucho más que disponer de unas instalaciones: significa acercar servicios, eliminar barreras y mejorar la vida de las personas.
López puso el foco en las dificultades que afrontan quienes conviven con enfermedades neurológicas en una provincia marcada por la despoblación y las distancias. A los problemas derivados de la propia enfermedad, explicó, se suman los desplazamientos, el tiempo necesario para acudir a las terapias y la dependencia de otras personas para poder recibir atención.
«Vivir en un pueblo no debería significar tener menos oportunidades para cuidar nuestra salud, mantener nuestra autonomía y mejorar nuestra calidad de vida», defendió la presidenta, que recordó que el centro responde a las necesidades detectadas durante años entre las personas de La Bañeza y su comarca.
La responsable de la asociación insistió en que la entidad debe acercarse a los usuarios, en lugar de esperar a que sean ellos quienes lleguen hasta sus servicios. Para ello, destacó la importancia de la colaboración institucional y agradeció expresamente al Ayuntamiento de La Bañeza la cesión gratuita de los espacios, así como la implicación de Amada Moratinos, a quien atribuyó un papel fundamental para superar las dificultades y hacer posible la iniciativa.
El centro ofrecerá fisioterapia y entrenamiento físico-deportivo y acercará, según las necesidades de cada persona, atención psicológica, rehabilitación cognitiva, terapia ocupacional, logopedia y atención social. También contempla la atención domiciliaria cuando las circunstancias de los usuarios así lo requieran.
López defendió una rehabilitación integral, en la que los distintos profesionales trabajen coordinadamente para ayudar a cada paciente a conservar su autonomía y calidad de vida durante el mayor tiempo posible. Asimismo, recalcó que el compromiso adquirido no se limita a la inauguración, sino que implica permanencia, cercanía, escucha y atención de calidad para La Bañeza y toda su comarca.
En la parte final de su discurso, reivindicó una mirada más esperanzadora sobre el medio rural. Frente a la imagen de una España vaciada y con dificultades para acceder a los recursos, señaló que la cooperación entre las administraciones y las entidades sociales permite crear oportunidades también fuera de las grandes ciudades.
Adrián Arés: la importancia de las palabras en el abordaje de la esclerosis múltiple
Por su parte, el neurólogo del Hospital de León Adrián Arés protagonizó una ponencia centrada en la evolución de la terminología médica empleada para clasificar y describir la esclerosis múltiple, así como en las consecuencias que determinadas etiquetas pueden tener para los pacientes.
Arés comenzó su intervención reflexionando sobre el poder del lenguaje y la manera en que las palabras condicionan la percepción de la realidad. A partir de esa idea, repasó cómo ha cambiado la forma de describir la enfermedad desde las clasificaciones que se consolidaron en la década de 1990, cuando se distinguían principalmente las formas remitentes-recurrentes, las secundariamente progresivas y las primariamente progresivas.
El especialista explicó que, con el avance de la investigación, se ha comprendido que la enfermedad presenta una realidad más compleja de lo que reflejaban aquellas categorías. La actividad inflamatoria, los brotes, la aparición de nuevas lesiones en las resonancias y la progresión de la discapacidad no siempre evolucionan de manera paralela, por lo que una clasificación demasiado rígida puede resultar insuficiente para describir la situación de cada persona.
En este sentido, Arés recordó que algunos pacientes pueden experimentar un empeoramiento independiente de los brotes, incluso en etapas tempranas de la enfermedad. Esta evolución ha contribuido a revisar los modelos tradicionales y a avanzar hacia una visión más amplia de los mecanismos que intervienen en la esclerosis múltiple.
Uno de los aspectos más relevantes de su exposición fue la repercusión que las denominaciones médicas pueden tener en la vida cotidiana de los enfermos. El neurólogo advirtió de que determinadas etiquetas incluidas en los informes pueden condicionar, en algunos casos, el acceso a tratamientos, al estar vinculadas a las indicaciones autorizadas de ciertos fármacos.
Por ello, defendió la necesidad de que el lenguaje clínico refleje con precisión la situación de cada paciente y no se convierta en una fuente de incertidumbre o desesperanza. Aunque las categorías médicas son herramientas necesarias, recordó que las personas son mucho más que una etiqueta diagnóstica y que la evolución de la enfermedad exige una valoración individualizada.
Arés, madrileño de origen y vinculado profesionalmente a León desde 1999, compartió así con los asistentes una reflexión sobre los cambios en el conocimiento de la esclerosis múltiple y sobre la necesidad de que la práctica clínica evolucione al ritmo de la investigación y de las necesidades de quienes conviven con esta patología.
Un recurso más cercano para pacientes y familiares
Durante el acto, el alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, destacó la satisfacción de la ciudad por acoger un proyecto que, según señaló, lleva detrás mucho tiempo de trabajo por parte de la asociación. El regidor defendió que acercar los servicios a la ciudadanía facilita la vida de las personas, mejora su calidad de vida y aporta esperanza ante el diagnóstico de una enfermedad.
Por su parte, el delegado territorial de la Junta, Eduardo Diego Pinedo, puso el acento en la descentralización de los recursos y en la importancia de que tanto los pacientes como sus familiares puedan recibir atención cerca de su lugar de residencia. También recordó que las familias necesitan acompañamiento, ya que conviven diariamente con las dificultades que provoca la enfermedad.
La concejala Amada Moratinos, cuya colaboración fue especialmente reconocida por Lorena López, destacó que el centro es fruto del trabajo conjunto entre la asociación y el Ayuntamiento. El objetivo, señaló, es hacer la vida más fácil y agradable a las personas afectadas por la esclerosis múltiple y arropar también a quienes las acompañan.
Con esta apertura, La Bañeza refuerza los recursos de atención sociosanitaria disponibles en la zona y ofrece una alternativa más cercana para los pacientes de la ciudad y de las localidades de su entorno. Un proyecto que pretende reducir las barreras geográficas, favorecer una atención integral y demostrar que la cooperación entre las instituciones y las asociaciones puede traducirse en mejoras concretas para las personas y sus familias.














