El Salón de actos del Centro Cultural Tierras Bañezanas se llenó en la tarde de este viernes de un público entusiasta que no quiso perderse la jornada de Cuenta Cuentos en Lengua de Signos. Fue una tarde diferente, llena de aventuras, fantasía y emociones, contadas de la forma más especial: a través de la lengua de signos.
La actividad ofreció no solo historias mágicas, sino también una experiencia inclusiva y enriquecedora. Los asistentes disfrutaron de varios cuentos narrados en lengua de signos, así como de una canción también transmitida de esta manera, demostrando que la comunicación no conoce barreras cuando hay creatividad y sensibilidad.
Cada reconocimiento del público llegaba en forma de aplauso visual, un gesto característico de la lengua de signos, donde en lugar de chocar las palmas, se agitan las manos en el aire, generando una atmósfera única.
La lengua de signos es una lengua natural de carácter visual, gestual y espacial, con gramática propia, que cumple todas las funciones de cualquier otra lengua. No existe una única lengua de signos en el mundo; cada país tiene la suya, o incluso varias. En España, conviven la lengua de signos española y la lengua de signos catalana.
Más allá de ser un vehículo de comunicación, la lengua de signos facilita el aprendizaje, el acceso a la lengua oral y promueve la participación e inclusión social. Como se demostró en esta jornada, la lengua de signos no resta, sino que suma.
Una actividad que dejó huella en grandes y pequeños, y que volvió a demostrar que las historias, contadas en cualquier lengua, tienen el poder de unirnos.














