El incendio declarado el pasado 10 de agosto en Molezuelas de la Carballeda, en la provincia de Zamora, y que rápidamente se extendió a la provincia de León, ha devastado una superficie sin precedentes en la historia reciente de España. Según datos confirmados mediante imágenes del satélite Sentinel-2 de Copernicus EU, las llamas han afectado a 36.576 hectáreas.
A pesar de los esfuerzos de los servicios de extinción, el fuego continúa activo. Las autoridades mantienen la prudencia ante unas previsiones meteorológicas poco favorables: se esperan rachas de viento superiores a los 40 km/h, lo que podría complicar las labores de control.
Numerosas personas siguen evacuadas de sus hogares y permanecen acogidas en puntos habilitados en La Bañeza —como el polideportivo municipal y el CEIP San José de Calasanz— y en Astorga, donde el Seminario sirve de refugio temporal. La población afectada aguarda con esperanza el avance positivo de las labores de extinción para poder regresar a la normalidad cuanto antes.








