“Café Cooperativo. Conversaciones que emprenden”, fue la cita impulsada este miércoles en Tierras Bañezanas por las Antenas de Innovación Territorial de la UNED con el objetivo de dar visibilidad al cooperativismo como motor de desarrollo y oportunidad en el ámbito rural.
El acto fue inaugurado por el alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, y por María Ramón, técnica de la Federación de Cooperativas de Castilla y León, quienes subrayaron la importancia de generar espacios de reflexión y diálogo en torno al emprendimiento colectivo. Ramón, con más de 25 años de experiencia en el sector, incidió en que el modelo cooperativo, “aunque complejo, se fundamenta en las personas y en el trabajo colectivo”.
En Castilla y León existen más de 1.500 cooperativas activas, que abarcan desde los servicios hasta la pequeña industria. Se caracterizan por su autogobierno democrático, la limitación de responsabilidad al capital aportado, la inscripción en el registro de cooperativas y un capital social mínimo de 3.000 euros. Se requieren al menos tres socios para su constitución —o dos en el caso de las cooperativas de trabajo— y los socios trabajadores disfrutan de beneficios fiscales, ayudas de la Seguridad Social y libertad para elegir su régimen de cotización. Además, las personas socias organizan el trabajo, la distribución salarial y el reparto de beneficios.
Durante la jornada se expusieron ejemplos de éxito. César Pan, presidente de Prodeleco, recordó cómo la cooperativa nació en Santibáñez de la Isla en 2003, tras la crisis de 2002 que obligó a los agricultores a tirar toneladas de patatas. “Nos unimos un grupo de gente y fuimos capaces de hacer algo grande y darle nombre a nuestras patatas”, destacó. Hoy, Prodeleco reúne a 60 socios, todos agricultores, y comercializa alrededor de 30.000 toneladas anuales, consolidándose como un pilar para mantener el cultivo de patata en la provincia.

También intervino Pedro Romero, de Helios 82, una cooperativa de Hospital de Órbigo dedicada a la formación y al impulso social a través de su escuela de jardinería, ludoteca, cursos y granja escuela. Romero, que se incorporó en 1987 como contratado y en 2013 como socio, subrayó que “si una cooperativa es algo, es compromiso con mayúsculas. Muchas han fallado por egoísmo”. Actualmente, Helios 82 ofrece formación desde niveles básicos hasta ciclos de grado medio y superior.

El encuentro concluyó poniendo en valor la capacidad del cooperativismo para generar empleo, fijar población y dinamizar el medio rural, recordando que se trata de un modelo económico donde la unión y el compromiso marcan la diferencia.








