En la tarde de este jueves se celebró en el Teatro Municipal de La Bañeza una mesa redonda bajo el título “El cambio climático en la provincia de León”, centrada en la influencia de la meteorología en la agricultura leonesa.
El acto fue inaugurado por el alcalde de La Bañeza, quien dio la bienvenida a los asistentes. En la mesa participaron destacados expertos: José Antonio Pellitero, ingeniero industrial y meteorólogo del Estado; José Valín, exconsejero de Agricultura de la Junta de Castilla y León y expresidente de la Confederación Hidrográfica del Duero; Luis Herráez, director de la Escuela de Ingeniería Agraria de la Universidad de León; y Julio César Carnero, presidente de la Comunidad de Regantes del Páramo Medio y del Sindicato Central de Barrios de Luna.
José Antonio Pellitero abrió la jornada asegurando que el cambio climático es una realidad y que “está en nuestra mano que la temperatura del planeta aumente o no”. Explicó que, a través de la web de la Agencia Estatal de Meteorología, se pueden consultar predicciones y escenarios climáticos futuros. Señaló que el cambio climático no permite concretar con precisión la evolución de las precipitaciones, pero sí la de las temperaturas. En este sentido, indicó que en los próximos 30 años León registrará un aumento térmico considerable, mientras que las lluvias no crecerán en la misma proporción. También recordó que las predicciones más allá de diez días pierden fiabilidad y que los datos recientes ya muestran un incremento de las temperaturas en la provincia. Para España, avanzó que en primavera se prevén temperaturas por encima de lo normal y menos precipitaciones.
Tras su intervención, se dio paso al debate. José Valín afirmó ser un convencido del cambio climático, recordando fenómenos tradicionales ya desaparecidos y el aumento de días con temperaturas extremas. Subrayó que la acción humana, con la emisión de CO₂, ha acelerado este proceso y defendió la necesidad de minimizar emisiones mediante maquinaria más eficiente, ahorro energético y una apuesta clara por el riego por goteo. También reclamó una mayor regulación hidráulica, especialmente en la cuenca del Duero.
Por su parte, Luis Herráez destacó la importancia de formar técnicos capaces de tomar decisiones adecuadas en cultivos y variedades. Explicó que el incremento de energía en la atmósfera es el causante de fenómenos extremos como la borrasca Filomena y recordó que el agua actúa como amortiguador térmico, necesitando mucha energía para cambiar de estado.
Julio César Carnero abordó la cuestión desde la perspectiva de los agricultores, señalando que “el cielo es su techo” y que cada vez los episodios meteorológicos adversos son más frecuentes. Recordó pérdidas de hasta un 20% en cultivos como la alubia por las altas temperaturas del pasado verano. Asimismo, destacó la importancia de la modernización de regadíos y de una maquinaria más limpia como herramientas para afrontar el cambio climático, y reclamó a las administraciones más inversiones en regulación del agua y modernización: “El campo no tiene tiempo de espera”.
El alcalde cerró las intervenciones destacando que la tierra ha ido cambiando con el paso de los años y que el conocimiento y la tecnología deben servir para adaptarse y garantizar el progreso de la sociedad.
La jornada concluyó con un turno de preguntas en el que varios agricultores expusieron sus experiencias y opiniones sobre los efectos del cambio climático en el medio rural.












