La Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León ha autorizado el aprovechamiento del agua mineral natural procedente del sondeo “Jamuz”, ubicado en el término municipal de Quintana y Congosto (León), que pasará a denominarse oficialmente “Bezoya Jamuz”. La resolución, firmada el 13 de marzo de 2026 por la Dirección General de Energía y Minas, culmina un largo proceso administrativo iniciado en 2021.
El proyecto, promovido por la empresa Sierra de Lobos, S.L., permitirá la explotación del recurso para su envasado como agua mineral natural, con un volumen máximo autorizado de 500.000 metros cúbicos anuales y un caudal instantáneo de hasta 40 litros por segundo.
Un proceso con amplia participación pública
La tramitación del expediente ha estado marcada por una notable participación ciudadana. Durante el periodo de información pública se presentaron un total de 708 alegaciones, tanto de particulares como de entidades. La Administración autonómica asegura que analizó todas ellas, agrupándolas por temáticas, y concluyó que «no existían motivos suficientes para denegar la autorización».
Entre las principales preocupaciones trasladadas figuraban el posible impacto sobre el acuífero, la compatibilidad con el plan hidrológico, la afección ambiental o el uso de envases de plástico.
Desde la Consejería aseguran que los informes técnicos de organismos como la Confederación Hidrográfica del Duero, el Instituto Geológico y Minero de España y la Dirección General de Salud Pública avalaron la viabilidad del proyecto.
Asimismo, el órgano ambiental determinó que la iniciativa no debía someterse a evaluación de impacto ambiental, al no estar incluida en los supuestos previstos por la normativa vigente.
Inversión millonaria y explotación por fases
El proyecto contempla una inversión superior a los 21,5 millones de euros en su primera fase, que incluye tanto obra civil como equipamiento industrial. La autorización concedida se limita inicialmente a esta fase, tal y como recomendó la Confederación Hidrográfica del Duero.
La captación se realizará mediante un sondeo de más de 60 metros de profundidad, desde el que el agua será transportada hasta las instalaciones de filtrado y envasado.
Condiciones estrictas para proteger el acuífero
La resolución establece un amplio conjunto de condiciones destinadas a garantizar la protección del acuífero tanto en cantidad como en calidad. Entre ellas, destaca la obligación de realizar controles periódicos de niveles piezométricos, caudales y calidad del agua antes y durante la explotación.
Además, se exige la elaboración de un estudio hidrogeológico más detallado tras el primer año de mediciones, así como el seguimiento de posibles afecciones a otros usos del agua, como el abastecimiento urbano, la agricultura o la ganadería.
También se fija un perímetro de protección que afecta a varios municipios de la zona, y se obliga a preservar espacios sensibles como la zona húmeda catalogada “La Laguna”.
Garantía ambiental y próximos pasos
Como requisito previo al inicio de la actividad, la empresa deberá constituir una garantía financiera de 9.800 euros destinada a asegurar la correcta restauración del entorno en caso de afección ambiental.
La autorización tendrá vigencia mientras se mantengan las condiciones que acreditan el carácter mineral natural del agua y se cumplan las exigencias establecidas.
Contra esta resolución, que no agota la vía administrativa, cabe interponer recurso de alzada en el plazo de un mes.
Vecinos
Los vecinos presentaron alegaciones a la solicitada autorización del aprovechamiento de un millón de m3/año de agua para una planta embotelladora en la localidad de Quintanilla de Flórez del municipio de Quintana y Congosto.
Desde la Asociación para la Protección del Valle del Jamuz ha asegurado en numerosas ocasiones que su objetivo es velar por el patrimonio. «Defender el despilfarro de los recursos naturales, es defender la vida de las personas que viven en el territorio», aseguraban en el último comunicado. «El valle no se vende, el agua se defiende».








