Tras la finalización de la procesión de Ramos, la imagen de Nuestra Señora de la Amargura partió desde la capilla en un acto organizado por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, encargada de mantener viva esta tradición.
Recorrió las calles Juan de Mansilla y Plaza Mayor hasta llegar a la Iglesia de Santa María, donde permanecerá para dar comienzo al Triduo en su honor, uno de los cultos más esperados por los fieles.
Durante el traslado, la imagen de Nuestra Señora de la Amargura estuvo acompañada por los sones de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Nazareno, que aportó solemnidad y recogimiento al acto.
Vecinos y devotos se congregaron a lo largo del recorrido, demostrando una vez más el arraigo y la devoción que caracterizan la Semana Santa bañezana.












