La Bañeza continuó celebrando sus procesiones de Miércoles Santo con la solemne procesión del Silencio, organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Tras la tradicional celebración matinal del Santo Potajero, a las nueve de la noche daba comienzo este desfile penitencial con la imagen de Nuestra Señora de la Amargura, contando con la asistencia de autoridades y cabildos.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Banda Municipal de Música de La Bañeza, que pusieron sonido a una procesión marcada por el recogimiento.
Los cofrades, ataviados con túnica, capuchón o capillo, cordones, camisa y guantes blancos, así como corbata, pantalón y zapatos negros, recorrieron distintas calles de la ciudad. El itinerario partió desde la capilla de la cofradía, continuando por Juan de Mansilla, Plaza Mayor, calle del Reloj, Vía de la Plata, Magistrado García Calvo, calle del Mercado, plaza Antonio Colinas, Lepanto, Tejadillo, Emilio Alonso Ferrero, calle Astorga, Plaza Mayor y Juan de Mansilla, para regresar finalmente al punto de inicio.
Durante el recorrido, los hermanos de fila portaron velas blancas de cera, contribuyendo a una atmósfera de profundo silencio y solemnidad que caracterizó toda la procesión.






















