La tarde del Sábado Santo estuvo marcada por la procesión de la Soledad, organizada por la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, que volvió a recorrer las calles en un ambiente de recogimiento y respeto.
La imagen de Nuestra Señora de la Soledad partió desde la Capilla de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, iniciando un recorrido que congregó a fieles y vecinos a lo largo de todo el itinerario.
La procesión estuvo acompañada por la Agrupación Musical Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, cuyos sones aportaron solemnidad al desfile procesional.
El cortejo recorrió las calles Capilla de las Angustias, Ramón y Cajal, Avenida de Portugal, Santa Marina Alta, Órbigo y Ernesto Méndez, donde se realizó un saludo a Santa Marina. Posteriormente continuó por González Ugidos, Carlos V, Agustín María de Castro, Doctor Mérida Pérez y Las Petunias, hasta llegar a Fueros Leoneses, donde tuvo lugar otro emotivo saludo a la Residencia Nuestra Señora de Castrotierra.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió precisamente durante las visitas a las residencias, donde los cofrades y asistentes compartieron instantes de especial sensibilidad con los mayores. Tras ello, la procesión siguió por Fueros Leoneses, Avenida de Portugal, Los Rosales y Las Violetas, deteniéndose nuevamente para saludar a la Residencia Mensajeros de la Paz, en otro de los puntos más sentidos del recorrido.
Finalmente, el cortejo regresó por Doctor Mérida Pérez, Avenida de Portugal y Ramón y Cajal hasta la capilla, donde concluyó el recorrido.
























