El Club Deportivo Atlético Bañezano ha completado con éxito su ya emblemática Ruta 101, considerada una de las más exigentes de su historia reciente. En esta ocasión, el recorrido tuvo lugar en la senda de la cascada del Desgalgadero, en la localidad salmantina de Vilarino de los Aires.
La jornada estuvo marcada por la dureza del terreno, con tramos de subida reservados únicamente para los más valientes, que no dudaron en enfrentarse al desafío. El resto de participantes optó por alternativas más asequibles, dividiéndose en dos grupos que posteriormente volvieron a coincidir en El Teso de San Cristóbal.
Allí, los senderistas aprovecharon para recuperar fuerzas con una comida al aire libre y descansar a la sombra, en un día en el que el calor añadió un extra de dificultad a la ruta.
A pesar de las exigencias físicas, los 60 participantes disfrutaron de un entorno natural privilegiado, con paisajes y vistas espectaculares que hicieron del esfuerzo una experiencia gratificante.
La expedición regresó a La Bañeza en torno a las 20:00 horas, con el cansancio propio de una jornada intensa, pero con la satisfacción de haber superado uno de los retos más duros del calendario del club.








