La Plaza Mayor de La Bañeza ha acogido esta mañana la primera concentración ciudadana convocada para denunciar la situación derivada del incendio que permanece activo desde el pasado 18 de marzo en una zona próxima al cementerio municipal. La movilización, difundida a través de redes sociales bajo el lema “¡La Bañeza reacciona! No podemos respirar”, ha reunido a vecinos preocupados por las consecuencias del humo en la salud pública.
La convocatoria, impulsada por un grupo de ciudadanos que se presenta como Plataforma de afectados por el incendio de La Bañeza, advierte de que “nuestra salud está en peligro” y llama a repetir la concentración todos los viernes, entre las 09:30 y las 10:30 horas, frente al ayuntamiento, hasta que el fuego quede completamente extinguido.
Uno de los portavoces de la iniciativa, José Armando de Dierna, explicó durante la protesta que se trata de un movimiento ciudadano espontáneo: “Somos simplemente vecinos, no estamos organizados formalmente ni pertenecemos a ninguna plataforma previa. No ha habido tiempo. Pero estamos hartos de respirar humo”.
Dierna aseguró que la situación se prolonga desde hace más de 40 días, afectando no solo a La Bañeza sino también a localidades cercanas como Jiménez. “Hay días en los que no se puede respirar. Este humo es tóxico, contiene furanos y otras sustancias peligrosas derivadas de la quema de plásticos y productos químicos que, según denuncian, llevaban años almacenados en la nave afectada”, afirmó.
Los manifestantes critican la falta de información por parte de las autoridades y denuncian la ausencia de medidas preventivas, como controles diarios de la calidad del aire o el reparto de mascarillas entre la población más expuesta. “No entendemos cómo no se está informando a la ciudadanía ni se están tomando medidas sanitarias básicas”, añadió el portavoz.
Asimismo, cuestionan la gestión del incendio y reclaman explicaciones sobre el origen del material almacenado en la nave, que, según apuntan, podría proceder del extranjero. También proponen alternativas técnicas para acelerar la extinción, como la retirada del material en combustión a zonas alejadas del núcleo urbano.
Pese a todo, los convocantes valoran positivamente el impacto inicial de la protesta. Según indicaron, tras anunciarse la concentración se ha reforzado el operativo de extinción con la presencia de más efectivos y vehículos de bomberos en la zona.
Los vecinos aseguran que mantendrán las movilizaciones semanales hasta que se ponga fin a una situación que consideran insostenible. “No podemos seguir así. Esto es un problema de salud pública y vamos a seguir saliendo a la calle hasta que se solucione”, concluyó Dierna.









