La selección española de fútbol logró este martes una victoria frente a Francia que le permite disputar la gran final del Mundial. El combinado nacional se impuso en un encuentro que mantuvo en vilo a todo el país y que terminó desatando la euforia entre los aficionados tras el pitido final.
En La Bañeza, como en numerosos puntos de España, el ambiente se vivió desde mucho antes del inicio del partido. Banderas de España, bufandas y camisetas de la selección inundaban las calles mientras los seguidores se reunían para animar al equipo y soñar con el pase a la final.
El primer gol llegó desde el punto de penalti a favor de España, un tanto que fue celebrado con enorme entusiasmo por los aficionados. La tranquilidad definitiva la puso Porro con el segundo gol del encuentro, desatando la locura entre los seguidores y encarrilando una victoria que terminó certificando el billete para la gran final.
Con el pitido final, las calles se llenaron de cánticos, bocinas y gritos de «¡Viva España!», en una celebración espontánea que reflejó la ilusión de una afición que vuelve a soñar con conquistar el título mundial.
La cita definitiva será este domingo, a las 21:00 horas, cuando la selección española dispute la final del Mundial. Una jornada en la que volverán los nervios, las reuniones de aficionados y las calles teñidas de rojo y amarillo con un objetivo común: apoyar a la selección en la búsqueda de su segunda estrella como campeona del mundo.







