La Bañeza se sumó este domingo a la celebración de la festividad de la Virgen del Pilar, una de las fechas más significativas para la Guardia Civil, con una ceremonia religiosa en la iglesia de Santa María. El encuentro reunió a vecinos, familiares, amigos y representantes institucionales de la ciudad y de municipios cercanos, que acompañaron a los miembros del cuerpo en una jornada de reconocimiento a su trayectoria y dedicación.
La festividad del Pilar tiene un significado especial para la Guardia Civil, ya que la Virgen es su patrona desde 1913. Cada 12 de octubre, los agentes celebran esta fecha como una ocasión para reforzar los vínculos entre compañeros, recordar a quienes han perdido la vida en acto de servicio y poner en valor los principios de compromiso, responsabilidad y protección de la ciudadanía que forman parte de su labor diaria.
La celebración coincide, además, con el Día de la Fiesta Nacional de España, una conmemoración que pone el foco en la historia compartida del país y en los símbolos que representan a la sociedad española. De este modo, la jornada adquirió un doble significado: el homenaje particular a la Guardia Civil y la participación en una fecha señalada para el conjunto de la nación.
La misa celebrada en Santa María estuvo dedicada a los integrantes del cuerpo y a su trabajo al servicio de la comunidad. Uno de los momentos más emotivos fue la ofrenda floral en memoria de los agentes fallecidos en acto de servicio, un gesto de recuerdo hacia quienes dieron su vida en el cumplimiento de sus funciones y hacia sus familiares.
La participación de los niños aportó una nota cercana a la ceremonia. Sus voces y música acompañaron el acto religioso, contribuyendo a crear un ambiente especial en una celebración que combinó la solemnidad del homenaje con la participación de distintas generaciones.
Tras la eucaristía, los asistentes se trasladaron a una recepción institucional, donde se brindó por España, el Rey y la Guardia Civil. El encuentro permitió compartir un momento de convivencia y expresar el agradecimiento de la sociedad bañezana a los hombres y mujeres que desempeñan su trabajo en favor de la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos.
Con esta celebración, La Bañeza mantuvo viva una tradición que trasciende el ámbito religioso y se convierte en un punto de encuentro entre la Guardia Civil y la ciudadanía. Una jornada para reconocer el trabajo diario de los agentes, honrar la memoria de los caídos y recordar el valor del servicio público en una fecha especialmente señalada en el calendario nacional.



















