Otro domingo más, y otra jornada de senderismo que sorprendió a los participantes con un clima inmejorable. La Ruta 90 se desarrolló en un entorno cómodo y sencillo, pero con una naturaleza que nunca deja de maravillar.
En esta ocasión, la cercanía del recorrido permitió a los senderistas comenzar la jornada sin madrugar en exceso. A las 9:00 de la mañana, los 63 participantes iniciaron la caminata rumbo al Castillo de Cornatel, en Santalla, muy cerca de Ponferrada.
Nada más llegar, se encontraron con una grata sorpresa: los organizadores habían dispuesto un desayuno al aire libre compuesto de chocolate, café con leche y magdalenas. La inesperada pausa gastronómica fue muy bien recibida y disfrutada por todos.
Tras un recorrido de 45 minutos por el Castillo de Cornatel, cuyas murallas se encuentran en excelente estado de conservación, los senderistas emprendieron la marcha en un trayecto de 12 kilómetros.
Con una temperatura ideal de 13 grados, el grupo avanzó por el camino disfrutando del paisaje hasta llegar a uno de los puntos más emocionantes del recorrido: el puente colgante sobre el río.
La estructura se convirtió en el centro de atención, y nadie quiso perder la oportunidad de cruzarlo y sentir su característico balanceo. Afortunadamente, todos lo atravesaron sin incidentes, y las risas y fotografías no faltaron en ese tramo.
La jornada concluyó con la llegada al autobús y una última parada para disfrutar de una refrescante cerveza antes de regresar a La Bañeza a las 18:30. La experiencia dejó a todos con una gran sonrisa, fruto de un día en la mejor compañía: la gran familia de senderistas del CD Atlético Bañezano.











