El pasado sábado 22 de marzo, la Asociación Monte Urba llevó a cabo la etapa Samos-Sarria. A las 7:30 horas, el autobús partió con destino al Alto del Poyo, donde realizaron la primera parada para tomar el café de la mañana. Durante el trayecto, la lluvia les acompañó e incluso en los últimos kilómetros pudieron ver nevar, dejando claro que la primavera aún no había llegado.
Al comenzar la caminata, la lluvia persistía y los acompañó durante toda la jornada. Los sonidos de la lluvia y el agua del río Sarria se entremezclaban constantemente, creando una atmósfera singular. El perfil de la etapa, caracterizado por continuas subidas y bajadas, les permitió mantener un buen ritmo, aunque sin perder de vista los numerosos charcos que se formaban en el camino.
A lo largo del recorrido, atravesaron varias aldeas como A Ferrería, Veiga, Perros y Aguiada. A ambos lados del sendero, pequeñas cascadas dejaban caer su agua de manera alegre y cantarina. A pesar de la constante cortina de agua, lograron apreciar el esplendor del paisaje que les rodeaba: montañas y praderas en su máximo esplendor.
Tras recorrer 14 kilómetros, finalmente llegaron a su destino, Sarria. Una vez reunidos, se dirigieron al restaurante para disfrutar de una merecida comida. Durante los postres, celebraron el cumpleaños del benjamín de las marchas, Ángel, con una tarta con trece velas y la tradicional cuelga, en la que todos los caminantes participaron con entusiasmo.

El descanso resultó reconfortante y no faltaron los cánticos de varias canciones para amenizar la sobremesa. A las cinco de la tarde, emprendieron el viaje de regreso a La Bañeza, satisfechos por haber completado la etapa sin incidentes a pesar de las condiciones climáticas adversas. Con la mirada puesta en el futuro, ya comenzaban a pensar en la próxima etapa, que partirá desde Sarria.











