El Santuario de Castrotierra volvió a convertirse este viernes 1 de mayo en punto de encuentro para bañezanos y vecinos de la comarca, que no quisieron faltar a una de las citas más arraigadas del calendario. La jornada, marcada por el buen tiempo, permitió disfrutar de un día de convivencia en un ambiente festivo y familiar.
Como viene siendo habitual, muchos participantes optaron por desplazarse hasta el santuario en bicicleta, aunque también hubo quienes realizaron el recorrido a pie o en coche. Familias y grupos de amigos se reunieron desde primera hora para compartir una tradición que se mantiene viva desde hace más de cuatro décadas.
Este año, sin embargo, la celebración presentó una novedad significativa. No se llevó a cabo la tradicional marcha organizada en bicicleta desde la Plaza Mayor, una decisión adoptada por el Ayuntamiento debido a «la normativa de tráfico» vigente. A pesar de ello, numerosos vecinos decidieron realizar el trayecto por su cuenta, demostrando su compromiso con esta costumbre.
A su llegada al santuario, los asistentes aparcaron sus bicicletas y algunos aprovecharon para participar en la Santa Misa. Posteriormente, llegó el momento de reponer fuerzas, ya fuera mediante los bocadillos ofrecidos a través de tickets o con comida llevada desde casa, en un ambiente distendido favorecido por las buenas temperaturas.
Una vez más, Castrotierra se consolidó como escenario de una jornada en la que tradición, convivencia y participación vecinal fueron los grandes protagonistas, incluso en un contexto de nuevas circunstancias.




























