El grupo de caminantes de La Bañeza se desplazó este sábado, 26 de septiembre, hasta Grandas de Salime (Asturias) para afrontar una nueva etapa del Camino Primitivo, una jornada marcada por la niebla, los bosques de robles y el exigente ascenso hacia el puerto del Acebo antes de adentrarse en tierras gallegas.
La marcha comenzó en las inmediaciones de Grandas de Salime, en el mismo punto en el que había concluido la etapa anterior. La jornada arrancó con una niebla bastante densa, aunque acompañada de una temperatura agradable para caminar. El grupo tomó una senda rodeada de robles que discurre junto a la carretera y continuó hacia el caserío de A Farrapa.
Posteriormente, los caminantes siguieron por una pista que, después de atravesar Xuntacasa, les condujo hasta Cereixeira. A la salida de este núcleo, el recorrido continuó por un sendero que llevó al grupo hasta la capilla de la Esperanza, para después avanzar hacia Castro a través de un nuevo tramo de robledal. En las proximidades de esta localidad se encuentra el castro de Chao de Samartín, uno de los enclaves arqueológicos más destacados de la zona.
La ruta prosiguió dejando Padraira a la izquierda y pasando junto a la capilla de San Lázaro, hasta alcanzar Gestoselo, donde comenzó uno de los tramos más exigentes de la jornada: el ascenso al puerto del Acebo.
Las primeras rampas fueron relativamente suaves, pero la pendiente fue aumentando progresivamente. El esfuerzo llevó a los caminantes hasta Peñafonte, último núcleo asturiano de la etapa, desde donde continuaron hasta la iglesia de Santa María Magdalena. A partir de este punto tuvieron que afrontar un desnivel de unos 250 metros para alcanzar los 1.110 metros de altitud.
La ascensión continuó por la ladera del monte do Zarro en dirección a Bustelo de Camín y, posteriormente, hacia el monte de Curiscada, un tramo que exigió un esfuerzo añadido a los participantes. Poco después, el grupo dejó atrás Asturias para entrar en Galicia, disfrutando a mano izquierda de las vistas hacia la sierra de Piedras Apañadas.
Ya en tierras gallegas, los caminantes pasaron por Venta do Acevo y continuaron hacia Cabreira, desde donde se dirigieron a Fonfría. Poco antes de alcanzar esta localidad realizaron una parada en una de las fuentes del camino.
Fonfría, antigua encomienda de la Orden de los Caballeros Sanjuanistas, puso el punto final a una etapa caracterizada por la belleza de sus paisajes y por el esfuerzo realizado durante el ascenso al puerto del Acebo.
Una vez completado el recorrido, los integrantes del grupo se reunieron para almorzar y compartir las impresiones, comentarios y anécdotas de la jornada. El encuentro sirvió también para comenzar a planificar la próxima etapa del Camino Primitivo antes de emprender el regreso a La Bañeza.







