El joven Bruno Bolaños de Jiménez de Jamuz ha firmado una actuación sobresaliente en el XXXIII Mundial de Futbolín disputado en Punta Umbría (Huelva), consolidándose como una de las grandes promesas de este deporte.
Después de que el pasado año, con tan solo 13 años, se proclamara campeón del mundo en la modalidad de movimiento y campeón del mundo en la modalidad de parado, ambos títulos en categoría plata, el joven jugador ha vuelto a demostrar su enorme talento en la edición de este año.
En esta ocasión, Bruno Bolaños ha revalidado su corona al convertirse de nuevo en campeón del mundo en la modalidad de movimiento, además de conseguir el subcampeonato del mundo en la modalidad de parado, también dentro de la categoría plata.
Estos resultados suponen un logro excepcional y tienen una consecuencia directa: el ascenso automático a la categoría oro, la máxima categoría competitiva del futbolín, donde a partir de ahora competirá frente a los mejores jugadores del mundo.
Con este nuevo éxito internacional, Bruno Bolaños no solo confirma la brillante trayectoria iniciada la temporada pasada, sino que también sitúa el nombre de Jiménez de Jamuz en la élite del futbolín mundial, convirtiéndose en un ejemplo de esfuerzo, constancia y talento a una edad muy temprana.






