El Consejo de Gobierno ha autorizado tres nuevos encargos a la empresa pública TRAGSA para reforzar el operativo de prevención y extinción de incendios forestales en las provincias de León, Segovia y Burgos. La inversión conjunta asciende a 3,73 millones de euros y permitirá disponer, hasta abril de 2028, de tres cuadrillas terrestres que desarrollarán durante todo el año trabajos de prevención, restauración y conservación de los montes, además de intervenir en la extinción de incendios cuando sea necesario.
El primero de los encargos, con una inversión de 1,24 millones de euros, permitirá disponer de una cuadrilla terrestre que actuará en montes de utilidad pública de los municipios leoneses de Acebedo, Boca de Huérgano, Burón, Oseja de Sajambre, Posada de Valdeón y Riaño (comarca forestal de Riaño); Puebla de Lillo (comarca forestal de Boñar) y Prioro (comarca forestal de Cistierna).
El segundo, también con un importe de 1,24 millones de euros, estará destinado a la comarca forestal de Riaza, en Segovia, donde la cuadrilla desarrollará su actividad en los términos municipales de Sepúlveda, Riaza, Castillejo de Mesleón, Cerezo de Arriba, Santo Tomé del Puerto y Ayllón.
Por su parte, el tercer encargo, dotado con 1,25 millones de euros, permitirá actuar en las comarcas forestales burgalesas de Lerma, concretamente en los municipios de Madrigal del Monte, Torrepadre, Peral de Arlanza, Villahoz, Santa María del Campo, Lerma, Nebreda, Tordomar y Olmillos de Muñoz; y en la comarca de Aranda de Duero en los municipios de Quemada, Tubilla del Lago, Villanueva de Gumiel, Nava de Roa, Olmedillo de Roa, Fuentenebro, Aranda de Duero y Baños de Valdearados
Cada cuadrilla, 7 bomberos forestales
Cada una de las cuadrillas estará integrada por siete bomberos forestales, con un jefe de cuadrilla y seis peones especialistas, y ejecutará actuaciones de prevención y restauración forestal, como desbroces, clareos, podas y limpieza de márgenes de caminos, además de trabajos de mantenimiento y mejora de infraestructuras del medio natural, entre ellos la adecuación de pistas forestales, instalación de pasos de agua, construcción de badenes, apertura y mantenimiento de áreas cortafuegos y retirada de cerramientos deteriorados y otros elementos en desuso.
Estos medios permanecerán igualmente disponibles para intervenir en la extinción de incendios forestales cuando las circunstancias lo requieran.
Al final de este año se alcanzará la cifra de 71 cuadrillas terrestres incorporadas a TRAGSA y, por tanto, integradas en un operativo de carácter público, que será del 100% en 2028.







