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GALERÍA| Cuando una joya cuenta una historia: La Bañeza reivindica su patrimonio tradicional

Una gran cantidad de personas asistió este viernes a la charla sobre joyería tradicional y patrimonial impartida por el joyero tradicional Fernando Prieto Olite, que permitió conocer historias, técnicas y el significado de unas piezas estrechamente vinculadas a la cultura y las tradiciones leonesas.

La actividad fue organizada por la Cofradía Penitencial de las Águedas de La Bañeza, con la colaboración de la Concejalía de Participación Ciudadana y la Fundación Conrado Blanco, y tuvo como objetivo acercar al público el valor histórico, cultural y patrimonial de la joyería tradicional.

Durante el encuentro, Fernando Prieto Olite realizó un recorrido por la joyería tradicional de la provincia de León, con especial atención a las piezas propias de la zona de La Bañeza y Valduerna. El joyero explicó las diferentes técnicas utilizadas en su elaboración, pero también el significado que estas joyas tuvieron para las generaciones que las portaron.

Una de las piezas centrales de la exposición fue la collarada, considerada por Prieto como una pieza fundamental sobre la que gira buena parte de la joyería tradicional. El joyero también destacó algunas piezas especialmente características de la comarca, como la polca con escudo, una joya que, según explicó, es propia de La Bañeza y Valduerna y no se encuentra de la misma manera en otros puntos de la provincia.

Prieto Olite subrayó que estas joyas no tenían únicamente una función ornamental. Durante siglos fueron también una forma de mostrar el estatus social, constituir una forma de ahorro y ejercer una función protectora. Entre los siglos XVII y el primer tercio del siglo XX, antes de la Guerra Civil, muchas de estas piezas estaban vinculadas a las creencias y necesidades de las familias.

En este sentido, explicó que determinadas medallas, relicarios y otras piezas podían venderse en caso de necesidad económica, convirtiéndose en una reserva de valor para las familias. Al mismo tiempo, muchas joyas tenían un marcado carácter religioso y protector, asociado a las advocaciones representadas. Así, puso como ejemplo a Santa Águeda, considerada protectora de los pechos, o San Ramón Nonato, relacionado tradicionalmente con la protección de los no nacidos.

Una tradición que necesita continuidad

El joyero también puso de relieve la importancia de conservar este patrimonio, especialmente en un momento en el que son pocos los profesionales que continúan trabajando específicamente la joyería tradicional.

«Somos muy pocos los joyeros que hacemos joyería tradicional», explicó, defendiendo que, además de conocer las técnicas, es necesario sentir interés y respeto por el significado de cada pieza. A su juicio, no es lo mismo elaborar una joya contemporánea que trabajar en la reproducción o conservación de un Cristo, un relicario o una pieza que durante generaciones estuvo relacionada con las creencias, el estatus y la protección de una persona.

«Es un tipo de joyería que ha estado antes que nosotros y, cuando nosotros ya no estemos, va a seguir estando aquí», señaló Prieto, reivindicando el carácter patrimonial de estas piezas.

Por su parte, la Águeda Mayor, Marian Vidales, explicó que el origen de la charla se encuentra precisamente en un encuentro celebrado con motivo del Día Internacional de la Mujer, en el que las integrantes de la Cofradía participaron ataviadas con sus trajes regionales. Fue en ese acto donde conocieron a Fernando Prieto, quien mostró interés por las joyas que lucían y les propuso realizar una charla para profundizar en esta tradición.

Vidales destacó la importancia de sacar estas piezas de los hogares y mostrarlas públicamente para contribuir a su conocimiento y conservación. «Es muy importante que estas tradiciones no se pierdan», señaló, destacando además el papel que desempeña la joyería a la hora de completar y poner en valor el traje regional.

La Águeda Mayor apuntó también que la actividad permitía a las integrantes de la cofradía «aprender mucho más de lo que sabemos» y conocer cómo deben colocarse y lucirse correctamente las diferentes piezas.

Conocer el pasado para mantener viva la tradición

Durante la charla también se puso de manifiesto la estrecha relación existente entre la joyería tradicional y la identidad cultural de la provincia. Fernando Prieto recordó que estas piezas forman parte de la historia y de la cultura de los pueblos y destacó especialmente la labor desarrollada por las Águedas y los grupos vinculados a las tradiciones regionales para mantener vivas las costumbres heredadas de abuelos y bisabuelos.

La concejala Amada Moratinos incidió igualmente en la necesidad de conocer el patrimonio cultural y las costumbres del pasado para poder garantizar su continuidad en el futuro. En este sentido, agradeció la labor de todas las personas que trabajan para conservar estas tradiciones y, especialmente, el esfuerzo de la Cofradía Penitencial de las Águedas.

Moratinos destacó que esta labor contribuye a mantener viva «una parte esencial de nuestra historia» y puso en valor la importancia que estas costumbres tienen para La Bañeza y para el conjunto de la comarca.

La jornada concluyó con un turno de preguntas en el que los asistentes pudieron profundizar junto a Fernando Prieto en diferentes aspectos de la joyería tradicional. Al finalizar, la Junta de la Cofradía Penitencial de las Águedas hizo entrega de varios obsequios al joyero en agradecimiento por su participación y por haber compartido sus conocimientos.

La organización quiso tener además un agradecimiento especial a la bañezana Olga Cavero, conocedora de esta tradición, por su presencia y colaboración en una jornada que sirvió para reivindicar la joyería tradicional como una parte más del patrimonio cultural de La Bañeza y de la provincia de León.

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