El parque del Temple de Ponferrada continúa siendo escenario de todas las miradas a la espera de conseguir rescatar al guacamayo que lleva ya un mes en libertad. Los últimos intentos de la Asociación Ornitológica de La Bañeza, que regresó al lugar el viernes y durante la mañana de este domingo, han vuelto a terminar sin éxito.
En la primera intervención, los integrantes de la asociación acudieron al parque con otro ejemplar de la misma especie para utilizarlo como reclamo e intentar atraer al ave, con el objetivo de capturarla y ponerla a salvo antes de que las bajas temperaturas compliquen su supervivencia.
El viernes, los voluntarios probaron una nueva estrategia mediante la instalación de una trampa, pero el guacamayo no cayó en ella. La operación se encontró, además, con dificultades derivadas de la actividad habitual del parque, donde la presencia de numerosas personas, niños jugando y perros complicó el acercamiento al animal.

En uno de los momentos del intento de rescate, el guacamayo llegó a moverse entre las ramas, en lo que parecía un intento de bajar, aunque finalmente no se dejó capturar.
Una zona del parque permanece acotada por la Policía Local para facilitar las labores y evitar interferencias, si bien esta medida no ha sido suficiente para lograr el objetivo.
Desde la Asociación Ornitológica de La Bañeza lamentan la falta de información sobre las posibles actuaciones de las administraciones para resolver la situación. «Tanto los vecinos como nosotros aún no sabemos nada del Ayuntamiento ni de las autoridades», señalan desde la entidad.
Ante la prolongación de la situación y la preocupación por la supervivencia del ave, se prevé iniciar una recogida de firmas con la intención de impulsar medidas que permitan salvar al guacamayo y poner fin a un episodio que mantiene pendiente a buena parte de la ciudadanía de Ponferrada.







