Vecinos de La Bañeza han exigido medidas preventivas «urgentes» contra la contaminación del Acuífero de La Raña derivada del incendio en una nave de residuos producido el pasado día 18 de marzo, que «ha mutado» de la atmósfera al subsuelo tras ser sofocado el fuego.
La plataforma vecinal se concentró ayer frente al Consistorio local para denunciar lo que considera una «negligencia en diferido», ya que, tras 40 días de combustión ininterrumpida por dicho incendio, el fuego ha sido sofocado, pero la amenaza sigue presente en el acuífero.
Los portavoces de la movilización han alertado de que la zona del siniestro se asienta sobre suelos de alta permeabilidad que conectan directamente con el Acuífero de La Raña (Masa de Agua Aluvial del Órbigo-Tuerto). Aseguran que esta reserva hídrica es «el pulmón» del que dependen tanto el regadío agrícola de la comarca como el abastecimiento de agua potable para la población urbana.
La respuesta de las autoridades hasta la fecha ha sido, según han señalado los vecinos, «meramente contemplativa». «Mientras el Ayuntamiento y la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) limitan sus funciones de policía de aguas a una labor de vigilancia pasiva, esperando a detectar si los contaminantes alcanzan el nivel freático, la ciudadanía exige acciones preventivas de choque» ha sostenido.
En este contexto, la plataforma vecinal ha solicitado la retirada «inmediata» de lixiviados y ha apuntado que monitorizar la llegada de contaminantes «no es una solución, sino la certificación de un desastre ecológico».
RETIRADA DE RESIDUOS CALCINADOS
Por este motivo, han exigido la eliminación «inmediata» del foco contaminante mediante la retirada «urgente» de los residuos calcinados, cenizas y plásticos fundidos, que deben ser gestionados por entidades especializadas en el tratamiento y descontaminación de residuos sólidos industriales.
Igualmente, han demandado que se evite que la escorrentía y la filtración de metales pesados y compuestos orgánicos persistentes (PCBs) sigan su curso natural hacia el acuífero y han solicitado transparencia técnica, con información pública «constante» sobre la situación del suelo y los protocolos de retirada de materiales.
Bajo el «firme propósito» de no permitir que este suceso caiga en el olvido institucional, los manifestantes han confirmado que realizarán actos reivindicativos todos los jueves a las 20.00 horas en la Plaza Mayor. «No aceptamos una vigilancia de la contaminación; exigimos su prevención. La seguridad de nuestra agua y la integridad de nuestro ecosistema no son negociables», han concluido.






