Un incendio declarado durante la madrugada de este viernes en Alija del Infantado volvió a poner de manifiesto la capacidad de respuesta de los vecinos ante una situación de emergencia. La rápida organización de los habitantes del municipio permitió controlar las llamas antes de la llegada de los bomberos, en una intervención colectiva que evitó que el fuego pudiera adquirir mayores dimensiones.
Ante la ausencia inicial de los servicios de extinción, fueron los propios vecinos quienes se movilizaron para hacer frente al incendio. Decenas de personas formaron una cadena humana para transportar cubos de agua desde la parte baja de la calle hasta el lugar donde se encontraban las llamas, pasando los recipientes incluso por las escaleras para conseguir que el agua llegara al foco del incendio. A esta labor se sumaron vecinos de todas las edades, desde jóvenes hasta personas de más de 80 años, que colaboraron con cubos, palas, matabis y cualquier medio disponible para intentar sofocar el fuego.
A las tareas de extinción también se incorporó el alcalde de Quintana del Marco, que se desplazó hasta Alija del Infantado con la motobomba de su localidad para prestar apoyo en las labores contra el incendio.
Durante la emergencia fueron numerosos los vecinos que llamaron al servicio de emergencias 112 para alertar de lo ocurrido. Según relatan varios de los presentes, desde el centro coordinador se les comunicaba que ya tenían constancia del incendio y que dejaran de llamar, aunque los medios de extinción seguían sin llegar al municipio, lo que incrementó el nerviosismo entre los vecinos.
No fue hasta alrededor de las cuatro de la madrugada cuando llegaron los bomberos del SEPEIS procedentes del parque de Celada, dependiente de la Diputación de León. Para entonces, el fuego ya había sido prácticamente extinguido gracias a la actuación vecinal, por lo que los efectivos comprobaron que las llamas estaban completamente apagadas y aseguraron la zona.
La demora en la llegada de los bomberos ha provocado un profundo malestar entre numerosos habitantes de Alija del Infantado, que lamentan el tiempo transcurrido desde que se dio el aviso hasta la presencia de los servicios de extinción. Durante la intervención se vivieron momentos de gran tensión, especialmente por la cercanía del incendio al pinar existente junto al núcleo urbano.

Los propios vecinos destacaron que las condiciones meteorológicas y casi la ausencia de viento fueron determinantes para evitar una situación mucho más grave. El incendio se originó en el interior del casco urbano, por lo que no fue considerado un incendio forestal, pese a encontrarse próximo a una zona de vegetación y pinos.
Este suceso ha vuelto a reabrir el debate sobre la necesidad de contar con un parque de bomberos en la comarca de La Bañeza, una reivindicación que desde hace años vienen planteando distintos municipios de la zona para reducir los tiempos de respuesta ante emergencias.
Fuente: Noticias del Pueblo







