El Mercado Medieval cerró este jueves por la noche sus puertas hasta el próximo año después de tres jornadas en las que la Plaza Mayor de la ciudad y las calles aledañas viajaron de nuevo al medievo.
Más de 60 puestos dieron forma a esta edición del mercado, que durante tres días llenó el centro de la ciudad de ambiente, productos artesanales, animación y numerosas propuestas para vecinos y visitantes.
La jornada de clausura tuvo como protagonista a Bañetukada, que puso ritmo al cierre con un recorrido por el mercado cargado de energía y música, arropado por la compañía del público, muchos de cuyos integrantes acudieron también ataviados para la ocasión.
Tras la actuación llegó uno de los momentos más esperados de la noche: el espectáculo de fuego, que puso el broche final a tres días de actividades y marcó oficialmente la despedida del Mercado Medieval hasta el próximo año.
Con este espectáculo concluyó una nueva edición de una cita que, durante tres jornadas, volvió a convertir las calles y la Plaza Mayor en un escenario ambientado en otra época.











