La Bañeza vuelve a respirar motor con la apertura, este viernes 7 de agosto, de una nueva edición de la Feria del Motor, una de las propuestas que complementan la celebración del 65º Gran Premio de Velocidad. El Colegio Nuestra Señora del Carmen se convierte durante estos días en punto de encuentro para aficionados y coleccionistas, con motocicletas clásicas, puestos de piezas y recambios y productos relacionados con la historia del motociclismo bañezano.
La inauguración contó con la presencia del alcalde de La Bañeza, Javier Carrera; la concejala de Deportes, Laura Gallego, el concejal de Eventos Deportivos, José Carlos Prieto; el presidente del Moto Club Bañezano, Sergio Vidales, y el presidente de la Asociación Bañezana de Amigos de las Motos Clásicas, Tino Páramo.
El alcalde destacó el crecimiento y la buena acogida de una feria que permite a los aficionados encontrar piezas y productos especializados y, al mismo tiempo, recuperar una forma de comercio basada en el contacto directo entre vendedores y compradores. Carrera puso también en valor la presencia de expositores llegados de distintos puntos de España y el intercambio de conocimientos que genera este tipo de encuentros.
Durante su intervención, el regidor quiso reconocer especialmente el trabajo de la Asociación Bañezana de Amigos de las Motos Clásicas, cuya labor de conservación permite mostrar al público auténticas piezas de la historia del motociclismo. También destacó la colaboración del Moto Club Bañezano y la conexión entre la feria y el Gran Premio, dos actividades que contribuyen a reforzar la identidad de La Bañeza como referente del motociclismo clásico.
Una mirada a las motos italianas
La gran protagonista de la exposición de este año es una selección de motocicletas italianas que tuvieron presencia en España, especialmente durante las décadas de los 60 y 70. La muestra reúne alrededor de 30 ejemplares, localizados y recuperados por los integrantes de la Asociación Bañezana de Amigos de las Motos Clásicas.
Su presidente, Tino Páramo, explicó que la propuesta busca acercar al público modelos que circularon por las carreteras españolas y que forman parte de los recuerdos de varias generaciones. Para reunir la colección ha sido necesario localizar motocicletas pertenecientes a socios y particulares, recuperarlas y acondicionarlas para su exposición.
La muestra ofrece así una perspectiva diferente de la historia de la moto clásica, poniendo el foco en aquellas marcas y modelos italianos que, pese a no tener origen español, tuvieron una importante presencia en las carreteras del país.
Por su parte, Sergio Vidales puso en valor el trabajo realizado por la asociación y destacó la perfecta conexión entre la Feria del Motor y el Gran Premio de Velocidad, al compartir ambos el protagonismo de las motocicletas clásicas. El presidente del Moto Club Bañezano animó a vecinos y visitantes a detenerse en la exposición y descubrir la evolución de unas máquinas que, en algunos casos, conservan incluso elementos que recuerdan a los primeros tiempos de la bicicleta.
El concejal de Eventos Deportivos, José Carlos Prieto, incidió igualmente en el papel de la Feria como complemento a las carreras. La calificó como una auténtica “trastienda” del Gran Premio y animó a quienes se acerquen a La Bañeza durante estos días a ampliar su visita más allá del circuito para conocer las diferentes actividades programadas.
La Feria del Motor se suma así a una programación que vuelve a situar a La Bañeza en el centro de la atención de los aficionados al motociclismo. Una cita en la que la historia, la recuperación del patrimonio, el coleccionismo y la pasión por las dos ruedas se dan la mano como preludio de un Gran Premio que convierte, un año más, a la ciudad en punto de encuentro del motociclismo clásico.

















