La federación de comunidades de regantes presenta sus alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes 2028-2033 y pide reforzar infraestructuras, garantizar derechos de agua y compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo rural
La Federación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Duero (FERDUERO), que agrupa a 144 comunidades de regantes y más de 270.000 hectáreas de superficie regable, ha presentado sus alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes (EPTI) del cuarto ciclo de planificación hidrológica (2028-2033), reclamando un mayor apoyo al regadío y una apuesta decidida por las infraestructuras hidráulicas como herramienta para garantizar el futuro del medio rural.
La organización considera que la planificación hidrológica actual está excesivamente condicionada por criterios ambientales y por los escenarios de cambio climático, mientras que las necesidades económicas y sociales de los territorios rurales han pasado a un segundo plano.
Según FERDUERO, Castilla y León afronta una situación especialmente delicada debido a la despoblación, el envejecimiento de la población y el menor porcentaje de superficie regada respecto a la media nacional. Por ello, defiende que el regadío constituye una actividad estratégica para mantener población, generar empleo y garantizar la producción alimentaria.
Defensa del regadío como motor económico
En sus alegaciones, la federación sostiene que el regadío moderno no debe ser considerado un problema ambiental, sino parte de la solución. Destaca las inversiones realizadas durante las últimas décadas en modernización, digitalización y mejora de la eficiencia hídrica, que han permitido reducir consumos y optimizar la gestión del agua.
FERDUERO advierte además de que numerosos sistemas de explotación de la cuenca presentan déficits de garantía debido a la reducción de aportaciones, la implantación de caudales ecológicos y la falta de nuevas infraestructuras de regulación.
Por este motivo, solicita que el futuro Plan Hidrológico contemple medidas para asegurar una dotación homogénea de hasta 6.000 metros cúbicos por hectárea en la mayoría de los sistemas de explotación de la cuenca.
Críticas a las restricciones sobre aguas subterráneas
Uno de los aspectos más controvertidos para la organización es el tratamiento de las aguas subterráneas. FERDUERO rechaza la posibilidad de mantener limitaciones a la renovación de concesiones en masas de agua declaradas en mal estado cuantitativo y alerta del impacto que podría tener la desaparición de determinados derechos de riego a partir de 2035.
La federación considera que antes de imponer nuevas restricciones deben desarrollarse estudios hidrogeológicos más precisos y ejecutarse infraestructuras que permitan aliviar la presión sobre los acuíferos, garantizando al mismo tiempo la continuidad de la actividad agrícola.
Modernización pendiente y baja ejecución de inversiones
Las alegaciones también ponen el foco en el bajo nivel de ejecución de las actuaciones previstas en el actual plan hidrológico. Según los datos aportados por FERDUERO, a finales de 2024 el grado de ejecución presupuestaria global apenas alcanzaba el 24,5 %, mientras que las actuaciones vinculadas a modernización de regadíos e infraestructuras hidráulicas presentaban porcentajes aún más reducidos.
Ante esta situación, la federación reclama un incremento de las inversiones públicas y la puesta en marcha de un ambicioso programa de modernización valorado en cerca de 748 millones de euros, que incluye actuaciones en León, Palencia, Zamora y Soria.
Asimismo, solicita una dotación adicional de 150 millones de euros para renovar canales y redes de transporte de agua que actualmente presentan pérdidas significativas debido a su antigüedad.
Nuevas obras de regulación
FERDUERO insiste también en la necesidad de impulsar nuevas infraestructuras de regulación para mejorar la garantía de suministro en sistemas especialmente deficitarios como Carrión, Órbigo, Tuerto o Duerna.
Entre las actuaciones propuestas figuran la construcción de balsas laterales, la ampliación de determinadas presas, la mejora de trasvases existentes y el desarrollo de proyectos destinados a aumentar la capacidad de almacenamiento y gestión de los recursos hídricos.
La organización considera que estas inversiones son imprescindibles para hacer frente a los efectos del cambio climático sin comprometer la viabilidad económica del sector agrario.
Petición de equilibrio entre medio ambiente y desarrollo rural
En su documento, FERDUERO subraya que comparte los objetivos de protección de las masas de agua y de mejora ambiental, pero reclama que las decisiones futuras se adopten bajo criterios de equilibrio entre sostenibilidad ambiental, desarrollo económico y cohesión territorial.
La federación concluye que el futuro del medio rural en la cuenca del Duero pasa por una planificación hidrológica que combine eficiencia, modernización, seguridad jurídica e inversiones suficientes para garantizar tanto la conservación de los recursos naturales como la continuidad de la actividad agraria.
Por ello, solicitan que las alegaciones presentadas en tiempo y forma ante la Presidencia de la Confederación Hidrográfica del Duero, sean analizadas y tenidas en cuenta a la hora de elaborar el Borrador del Plan Hidrológico de la Parte Española de la Demarcación Hidrográfica del Duero.






