La Plaza Mayor de La Bañeza volvió a convertirse este domingo en una gran cocina al aire libre con motivo de la tradicional Alubiada, una de las citas gastronómicas más arraigadas de la localidad. La celebración, incluida en el programa de la XXIII Feria Agroalimentaria, reunió a miles de vecinos y visitantes en torno a uno de los productos más representativos de la ciudad y su comarca: las tradicionales alubias a la bañezana.
El buen tiempo acompañó una jornada marcada por la elevada participación. Las colas para degustar el menú se prolongaron hasta bien pasadas las cuatro de la tarde, reflejo de la expectación que vuelve a despertar cada año esta celebración gastronómica.
Antes de iniciarse el reparto de las raciones tuvo lugar en el Salón de Plenos del Ayuntamiento el acto de reconocimiento a Ángel Fernández como Alubiero Mayor. El homenajeado, muy emocionado, agradeció la distinción durante un acto en el que estuvieron presentes representantes institucionales de los ámbitos local, provincial y autonómico.







Para esta edición se cocinaron a fuego lento más de 350 kilos de alubias amparadas por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Alubia de La Bañeza-León, con los que se prepararon alrededor de 4.500 raciones. Más de una veintena de cocineros trabajaron desde el sábado en los preparativos para mantener la elaboración tradicional y garantizar el sabor característico de este plato.
El menú se completó con escabeche con cebolla y aceitunas negras y el tradicional bollo de San Lázaro, que puso el toque dulce a una propuesta gastronómica vinculada estrechamente a la identidad de La Bañeza.
El desarrollo de la Alubiada fue posible también gracias al trabajo de más de medio centenar de voluntarios, además de la colaboración de Protección Civil, Cruz Roja, Policía Local y trabajadores municipales. Todos ellos contribuyeron a organizar el reparto y a garantizar que la jornada transcurriera con normalidad y sin incidencias.
Un año más, la Alubiada volvió a demostrar su capacidad para reunir a vecinos y visitantes alrededor de la gastronomía y las tradiciones locales. La cita se consolida así como uno de los principales referentes gastronómicos y culturales de La Bañeza, al tiempo que contribuye a poner en valor la Alubia de La Bañeza-León y a reforzar el atractivo turístico de la ciudad.








































