La alubia de La Bañeza-León, amparada por la Indicación Geográfica Protegida (IGP), fue ayer al mediodía una de las protagonistas de la XXXII Feria de los Productos de León, que se celebra en el Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital leonesa hasta el próximo lunes 12 de octubre. Una sesión de cocina en vivo, a cargo de cocineros bañezanos, un concurso divulgativo y una degustación popular permitieron acercar al público las cualidades gastronómicas y las particularidades de esta legumbre de calidad.
La actividad comenzó con una demostración de cocina en vivo en la que los cocineros bañezanos presentaron dos propuestas culinarias elaboradas con variedades amparadas por la IGP. Por un lado, prepararon una ensalada de alubia plancheta con mango, cítricos, arándanos y vinagre de mango con hierbabuena, una combinación que mostró las posibilidades de esta legumbre en elaboraciones frescas y originales. Por otro, la alubia canela se convirtió en la protagonista de un guiso con calamares y langostinos, poniendo de manifiesto su versatilidad en la cocina.
La jornada incluyó también una presentación en formato de concurso bajo el título «¿Cuánto sabes de la alubia de La Bañeza-León IGP?». A través de esta iniciativa, los asistentes pudieron conocer mejor las peculiaridades de este producto, el origen de su nombre, la importancia de la trazabilidad y las claves para identificar la auténtica alubia amparada por el sello de calidad en el mercado.
Como broche final, se celebró una degustación popular de alubias a la bañezana, una de las recetas tradicionales más representativas vinculadas a este producto. La propuesta contó con una gran participación del público, que tuvo la oportunidad de disfrutar de esta elaboración tradicional y conocer de primera mano el valor gastronómico de la legumbre.

Con esta iniciativa, la IGP Alubia de La Bañeza-León puso en valor la calidad, la tradición y la versatilidad culinaria de un producto emblemático de la provincia. La participación de los cocineros bañezanos permitió mostrar tanto las recetas más tradicionales como nuevas posibilidades gastronómicas, reforzando la importancia de los distintivos de calidad como garantía de procedencia y características, y acercando al consumidor las múltiples formas de disfrutar de esta legumbre.









