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El Hogar del Jubilado de La Bañeza acoge la tercera fase del programa de afrontamiento del dolor crónico

El proyecto permite a los pacientes continuar con las actividades aprendidas durante el programa y amplía un servicio que hasta hace unos meses obligaba a los ciudadanos a desplazarse a León

El Hogar del Jubilado de La Bañeza acoge desde esta mañana la tercera fase del proyecto ‘Afrontamiento del dolor crónico no oncológico’, impulsado por la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León (Sacyl). La iniciativa se desarrolla en la ciudad gracias al acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento de La Bañeza, a través de la Concejalía de Sanidad, dirigida por Amada Moratinos, que ha facilitado el uso de este espacio.

Los pacientes participantes acudirán dos días a la semana a las instalaciones municipales para continuar con las actividades y estrategias adquiridas durante las primeras fases del programa. Las dos primeras etapas se desarrollaron en el Centro de Salud de La Bañeza y ahora esta tercera fase da un paso más al trasladarse al Hogar del Jubilado.

La puesta en marcha del programa en La Bañeza ha supuesto acercar a la ciudad un servicio que anteriormente obligaba a los pacientes a desplazarse hasta León. La primera edición en la localidad comenzó el pasado mes de abril y finalizó durante la primera semana de julio, con la participación inicial de diez pacientes. A este grupo se sumaron además seis personas que habían realizado previamente el programa en León y que decidieron continuar con las actividades en La Bañeza.

Continuar después del programa

Esta tercera fase tiene un carácter diferente a las anteriores. Su objetivo es ofrecer a quienes ya han completado el programa un espacio en el que puedan mantener y poner en práctica las herramientas aprendidas, especialmente relacionadas con la actividad física y el afrontamiento del dolor.

La iniciativa contempla que el propio grupo vaya adquiriendo autonomía y que pueda contar con la figura de un paciente experto, que ejerza como referencia y ayude a dinamizar las actividades. La intención es que los participantes continúen trabajando juntos y que, progresivamente, se incorporen nuevos pacientes a medida que finalicen las siguientes ediciones del programa.

La continuidad no tiene, por el momento, una duración cerrada. Su mantenimiento dependerá de la participación de los pacientes y de la colaboración entre las partes implicadas. En este sentido, la experiencia desarrollada en Valladolid, donde este modelo lleva años funcionando, sirve como referencia.

La próxima edición del programa comenzará la próxima semana. Los nuevos pacientes deberán acceder al programa mediante derivación médica y cumplir los criterios establecidos de inclusión y exclusión. La tercera fase que se desarrolla actualmente en el Hogar del Jubilado está reservada, en cambio, a personas que ya hayan completado el programa de afrontamiento, tanto en La Bañeza como en León, siempre que continúen vinculadas al grupo y residan en la zona.

Mejorar la funcionalidad frente al dolor persistente

El programa está dirigido a personas con dolor crónico no oncológico, un problema que puede afectar a numerosos ámbitos de la vida cotidiana. El objetivo no se centra únicamente en reducir el dolor, sino en que los pacientes puedan recuperar funcionalidad, incrementar su actividad y comprobar que pueden volver a realizar progresivamente determinadas tareas.

Los resultados percibidos por los participantes son diversos, especialmente porque se trata de procesos de dolor de larga evolución y los cambios no siempre aparecen de forma inmediata. Por este motivo, los programas tienen una duración mínima de tres meses, aunque algunas ediciones se prolongan hasta cuatro.

Los pacientes que han completado la primera edición en La Bañeza sí han referido mejoras, especialmente vinculadas a la actividad física. Algunos incluso han señalado que durante el verano, al interrumpir temporalmente las actividades, percibieron cierto retroceso en su evolución, lo que ha reforzado la voluntad de retomar el trabajo en grupo.

Un modelo que se extiende por Castilla y León

Las Unidades de Afrontamiento Activo del Dolor Crónico en Atención Primaria de Castilla y León forman parte de un modelo asistencial que se ha implantado en diferentes áreas de salud de la Comunidad, entre ellas Valladolid, Burgos, Palencia, Ávila, León y El Bierzo.

Estas unidades buscan extender progresivamente a todas las Áreas de Salud de Castilla y León un modelo de atención centrado en el paciente y basado en estrategias activas frente al dolor crónico no oncológico.

El tratamiento combina diferentes herramientas, entre ellas educación en neurociencia, ejercicio terapéutico, psicoterapia, mindfulness y neuromodulación cerebral, con el objetivo de proporcionar a los pacientes recursos que puedan incorporar progresivamente a su vida cotidiana.

La experiencia que ahora comienza su tercera fase en La Bañeza permitirá comprobar la evolución de este modelo en la ciudad y, especialmente, si el grupo de pacientes logra mantener de forma autónoma las actividades iniciadas durante el programa.

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