La ciudad bañezana acoge este fin de semana la LXV edición de su histórico Gran Premio, con miles de aficionados disfrutando de una de las carreras urbanas más emblemáticas del motociclismo español
La Bañeza ha vuelto a convertirse este fin de semana en el epicentro del motociclismo con la celebración del LXV Gran Premio de Velocidad Ciudad de La Bañeza. Del 7 al 9 de agosto, las calles de la ciudad se transforman de nuevo en un circuito urbano para acoger una de las pruebas más singulares y tradicionales del calendario motociclista.
El rugido de los motores, las motos clásicas y la presencia de pilotos llegados desde distintos puntos de España han vuelto a llenar de ambiente las calles bañezanas, en un fin de semana que reúne competición, tradición y una enorme afición por las dos ruedas.
La edición de este año cuenta con las categorías de EuroTwins, Clásicas 4 Tiempos, Clásicas 2 Tiempos y 125GP/Moto3, que protagonizan un intenso programa de entrenamientos y carreras a lo largo del fin de semana.
Una bandera roja marca la carrera
La carrera quedó marcada por la caída del piloto bañezano Álvaro Cordero (21), que sufrió el incidente en la quinta vuelta, en la zona del Sacacorchos. El accidente obligó a dirección de carrera a mostrar bandera roja y detener la prueba.
Tras la interrupción, la carrera pudo reanudarse y los pilotos volvieron a luchar por las posiciones de podio.
Los vencedores del XVI Gran Premio
La carrera de Clásicas 4 Tiempos terminó con (143) Juan Carlos Espi en lo más alto del cajón. (19) Juan Carlos Moldes fue segundo y el Bañezano (81) Francisco Alcalde tercero.
En Clásicas 2 Tiempos, el vencedor fue el 12+1 veces campeón de La Bañeza (16) Sergio Fuertes, acompañado en el podio por (32) Alejandro Martínez, segundo.
En EuroTwins, la victoria fue para (87) Bruno Capín, seguido del bañezano (23) David García.
En la categoría de Moto3/GP125, la prueba reina del Gran Premio, el vencedor fue (32) Alejandro Martínez, que consiguió imponerse tras una carrera muy disputada. El podio lo completaron (3) Miguel Ángel Fernandez – «Piru», en segunda posición, y (91) Marco Díaz, tercero.
Un circuito urbano único
Una vez más, el Gran Premio ha permitido disfrutar de un espectáculo difícil de encontrar en el motociclismo actual. La prueba bañezana continúa siendo una de las pocas competiciones que se disputan íntegramente sobre un circuito urbano, con las calles de la ciudad convertidas durante estos días en escenario de carreras.
El público ha vuelto a responder a la llamada del Gran Premio, llenando las zonas habilitadas a lo largo del recorrido para disfrutar de cerca de las motocicletas y del ambiente que acompaña a una cita que forma parte de la identidad de La Bañeza.
Con la celebración de esta LXV edición, el Gran Premio de Velocidad Ciudad de La Bañeza vuelve a escribir una nueva página de su historia y mantiene viva una tradición que continúa reuniendo cada verano a pilotos, equipos, aficionados y miles de visitantes en torno al mundo de las dos ruedas.
Un adiós histórico a las Moto3
La edición de 2026 tendrá además un significado especial para los aficionados al motociclismo. El LXV Gran Premio de Velocidad Ciudad de La Bañeza será el último en el que las Moto3 formen parte del programa de competición, poniendo punto final a una etapa que ha dejado grandes carreras y momentos para el recuerdo sobre el trazado urbano bañezano.
De esta manera, el vencedor de la categoría 125GP/Moto3 de este año pasará a la historia como el último ganador de las Moto3 en el Gran Premio de La Bañeza, convirtiendo la carrera de 2026 en una cita todavía más especial para pilotos, aficionados y para la propia ciudad.
Tras esta edición, el Gran Premio afrontará una nueva etapa en su historia, mientras las Moto3 se despiden de uno de los circuitos urbanos más emblemáticos del motociclismo español.
📸 Próximamente: galería completa del LXV Gran Premio de Velocidad de La Bañeza































































